Sin duda alguna el año 2019 ha sido un año de grandes dificultades, quizá uno de los más difíciles de la historia para el pueblo venezolano, un año que ha exigido de todas y todos, máxima conciencia y unidad, para preservar la paz y la República.
Este año vivimos, la autoproclamación, la pretensión de invasión militar extranjera, el fallido Golpe de Estado, el endurecimiento de sanciones por parte del imperialismo y sus aliados, los ataques al sistema eléctrico nacional, la persecución financiera contra los activos de la República y el bloqueo, han sido parte del ataque multidimensional contra Venezuela. 
Siguen empeñados desde la Asamblea Nacional en intentar, una y otra vez, la “arremetida final” retrotrayendo a nuestro pueblo a lugares y eventos desafortunados, que las grandes mayorías nacionales rechazan.
Es importante recordarle a los dirigentes de la oposición venezolana, lo que expresa nuestra Carta Magna en el artículo Artículo 197: “Los diputados o diputadas a la Asamblea Nacional están obligados u obligadas a cumplir sus labores a dedicación exclusiva, en beneficio de los intereses del pueblo y a mantener una vinculación permanente con sus electores, y electoras atendiendo sus opiniones y sugerencias y manteniéndolos informados e informadas acerca de su gestión y la de la Asamblea.”
¿Qué han hecho durante estos años en beneficio de los intereses del pueblo? ¿A quienes perjudican las sanciones contra Venezuela? ¿Desde hace cuánto no escuchan las opiniones de sus electores? 
El Presidente Nicolás Maduro ha insistido en el diálogo como mecanismo democrático para la superación de las contradicciones y la búsqueda de soluciones a los grandes problemas nacionales, un sector de la oposición se ha sumado constructivamente a este llamado, mientras que otros sectores permanecen encerrados en el laberinto de la negación y la violencia. 
Los enemigos de la Patria, quisieran ver las calles de Venezuela, llenas de multitudinarias marchas, como las que han protagonizado por estos días Ecuador y Chile. Olvidan que la motivación de las movilizaciones populares, es la lucha contra el neoliberalismo, que paradójicamente, ellos mismos propugnan y defienden. 
En contraste, iniciamos el mes de noviembre con la alegría de la navidad, tiempo para el encuentro, para la reflexión y la unión de la familia venezolana. Convencidos de que 2020 será un año mejor, donde veremos el florecer de la Patria. 
Heryck Rangel Hernández 
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