Las paradas han pasado a ser un concepto figurativo en el Delta: son la imagen de un mundo irreal, una representación inútil.

No las respetan las autoridades, no las respeta el pueblo. Los autobuses que se paren donde puedan, si es que pueden.

Las consecuencias son lógicas, se obstaculiza el tráfico, los pasajeros corren el riesgo al bajarse de que una moto los atropelle, aplica un desorden mayor en cuanto a que todos corren a montarse y se desordena la cola, y lo que es peor, reina el desorden.

Además es uno de los peores muestras de civismo que pueda haber; uno de los principales indicadores visuales del orden citadino son las paradas, busque una ciudad desordenada donde las haya y vera que las paradas no se respetan, con Tucupita pasa lo mismo.

Por cierto hay ordenanzas que regulan el tema, vaya usted a saber donde están.

 

 

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