Un niño y su padre surcan por el río en la comunidad de Bella Vista en la selva deltaica. Imagen ilustrativa / Tanetanae.com 2016.

Algunos indígenas abordados en Tucupita, sobre si han pensado regresar a sus comunidades de origen -a sus casas-  afirmaron quererlo así desde siempre, pero lamentan no poder estar de vuelta bajo las condiciones que los obligó a huir de estas localidades.

Varias poblaciones indígenas del Bajo y Delta Medio han huido desde sus comunidades hasta Tucupita y Barrancas del Orinoco, en Monagas, huyendo de la falta de comida y medicinas. Algunos han decidido emprender un viaje más largo que los han llevado hasta Brasil. Pero otros, se acomodan como pueden en la capital de Delta Amacuro.

Las personas que viajan en busca de comida, generalmente son aborígenes de tierra firme, donde los tiempos de siembra y cosecha varían. En estos terrenos no se da el ocumo, mientras en sus ríos,  la pesca no resulta masiva ni fácil. Es otro tipo de realidad. Es lo que han querido explicar los waraos que han sido tildados de “flojos” por parte de varias personas que, de pronto, desconozca este contexto.

Ahora ellos quieren regresar, pero para hacerlo, necesitan un apoyo “sincero” del gobierno regional, por medio de semillas, herramientas para el trabajo y motores fuera de borda, según han coincidido en la consulta.

Los waraos que han migrado hasta la ciudad son de las zonas más rurales del Delta. Incluso, del mismo municipio Tucupita, aunque de muy lejano al centro urbano como tal.

Un nativo de la comunidad de Pueblo Blanco, afirmó estar dispuesto regresar a su comunidad siempre y cuando los gobiernos locales les facilite créditos agropecuarios y pesquero.

El indígena arribó a Tucupita hace 5 años, desde entonces, no ha retornado a su pueblo natal por las carencias de medicinas y de herramientas para producir sus propios alimentos. A esta realidad se suma los ataques delictivos. Grupos de civiles armados se han  estado alzando con el control de estas zonas rurales.

Por otra parte, un vecino de la parroquia Santos de Abelgas del municipio Antonio Díaz, admitió que, si la situación estuviera estable, él y su familia regresarían a su comunidad de origen, pero para eso, ha sugerido el rescate del sistema de salud en su zona, de transporte fluvial y de producción.  

Varios waraos de diferentes comunidades de la selva deltaica han estado huyendo hasta las ciudades, en canoas. Lo hacen poniendo en riesgo sus vidas en pequeñas embarcaciones que surcan el río Orinoco, donde actúan varios grupos delictivos.

Loading...
Compartir