Foto: archivo.

Unas 10 personas habrían afirmado haber comido queso antes de presentar un cuadro febril, de vómito, diarreico y debilidad. Estos pacientes arribaron el lunes 5 de noviembre al materno de Tucupita, por lo que familiares de los convalecientes y  los galenos de guardia consultados, asoman la posibilidad de que se trate de una intoxicación masiva por consumo del producto lácteo en cuestión, contaminado.

Una enfermera del referido centro médico informó que durante el día habían recibido a unos 10 enfermos que presentaron síntomas de una leve intoxicación, sin embargo, no fueron confirmados por la inoperatividad del laboratorio.

La mamá de una paciente relató que su hija estuvo a punto de fallecer luego de que comiera queso: “se le hinchó la barriga, comenzó a vomitar, le dio diarrea y también fiebre”, la llevamos al materno, pero allí no tenían medicinas, declaró la mujer, quien tuvo que regresar a casa.

Pero además de este caso, otra fémina informó haber tenido que llevar a su hijo  de emergencia hasta el materno de la capital deltana desde El Palomar. Su pequeño habría presentado síntomas extraños, fiebre, diarrea y vómito.

Un hombre que trabaja en una finca del municipio Tucupita fue abordado sobre los riesgos que podría acarrear un mal empleo de las normas sanitarias  a la hora de elaborar el queso, y este explicó que el rubro forma parte de uno de los productos con altas posibilidades de contaminación, por lo que debían seguir una estricta normativa de manipulación, transporte y venta, pues se trata, al igual que la carne, de alimentos con posibilidades de contraer agentes patógenos.

“Son productos que se dañan rápido, se debe tener mucho cuidado para su elaboración, manejo, transporte y venta, agarran microbios bacterias rápidamente, dijo el hombre, sin mayores explicaciones técnicas.

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