Alexander Domínguez: “si el gobierno se hubiera preocupado por impulsar el sector privado, no estaríamos así”

Alexander Domínguez es un hombre de convicciones firmes, cuando decidió dedicarse por completo a la venta de repuestos automotrices, lo hizo convencido de que daba el paso correcto.

Diez años después no se arrepiente, ni la más severa de las crisis que han sacudido el país a lo largo de su historia, lo ha hecho flaquear.

“Ahora es cuando” parece decir, y a diario lo ratifica al frente de su Toyota Parking, en la calle Dalla Costa de Tucupita.

La presente entrevista arrojó luces sobre las estrategias comerciales de un hombre, cuya notable inteligencia emocional es su divisa y su bandera.

1.- El ámbito comercial en que te desenvuelves está claramente signado por la divisa extranjera, ¿hasta qué punto te perjudica que las compras en el sector automotriz se efectúen en dólares?

A.D.: Efectivamente, eso ultimo que acabas de decir fue prácticamente la piedra de tranca que nos puso en esto, aunque, por otra parte, que se dolarizaran los productos estabilizó el manejo de inventarios.

Aunque se nos hace un poco difícil adquirir las divisas porque seguimos trabajando en bolívares, eso es lo que más o menos nos garantiza a nosotros un poco de estabilidad en los precios.

La dolarización de la mercancía, facilita proyectar más o menos los costos, y las ganancias que podamos tener.

2.- ¿Cómo recibió el usuario la dolarización del mercado automotor?

A.D.: El gobierno se entretuvo en tantas cosas, en tantos controles, en tantas políticas económicas con base en la experimentación, que no se dio cuenta de la progresiva dolarización, y eso, nos trajo esto, porque ahorita hablar de bolívares a veces me da como hasta miedo a un cliente, sobre un repuesto que cuesta 200 mil bolívares, prefiero decir que cuesta 25$ o 30$, y como que crea un efecto de aceptación, lo entienden, lo ven más cómodo; primero se alarmaban, ahorita es prácticamente normal.

Curiosamente, las personas que conozco y los clientes habituales, se alarman cuando sucede lo contrario, viendo dinero en sus cuentas, es como decir, lo opuesto de aquella situación, al ver dinero en bolívares en tu cuenta, te aterras al pensar que haces tú con eso allí, si eso cada día vale menos.

3.- ¿Sucede lo mismo contigo en el desenvolvimiento diario de tu actividad comercial?

A.D.: Algo similar, como empresario trató de equilibrar más o menos el ejercicio comercial adquiriendo las divisas, y de esa forma, los inventarios han ido otra vez aumentando de una manera simbólica; esa es una manera de adquirir repuestos, pero, por desgracia, no todo el mundo tiene acceso a esa forma de comerciar ahorita.

4.- ¿A qué mecanismo recurren ustedes para tener la mercancía que solicita el cliente, para satisfacer sus requerimientos?

A.D.: Existe un factor al que se le saca mucho provecho, que son las redes sociales, las nuevas tecnologías, tengo un proveedor que no conozco, sencillamente lo conocí a través de su propaganda, de su publicidad, lo contacté mediante los correos electrónicos, me pidió una serie de requisitos y se los pase al correo electrónico, me asignó un código, una clave, con eso accedo a la página, ahí veo la fotografía de la mercancía y la cantidad que tiene disponible, observo el precio, pido, cierro el pedido y me tocan la puerta aquí, me lo traen hasta acá y efectivamente, eso ahorra costos, esa forma de comercialización no afecta tanto el costo de los productos.

5.- ¿Ahora que hay menos vehículos rodando, en qué cantidad sentido se redujeron –aproximadamente- las ventas?

A.D.: En un 70% y cuando no hay gasolina es peor todavía; puedo decir con firmeza, que en un tipo de negocio como este, tú te sorprendes cuando tienes una ventica de más o menos 600 o 700 mil diarios, que no es nada comparativamente hablando con lo que vendíamos antes, y que se diluye totalmente por efecto de la hiperinflación antes de reponer el producto que vendimos, y entonces en eso nosotros nos manejamos a diario.

6.- ¿Cuántos establecimientos de este tipo han cerrado en Tucupita?

A.D.: Yo creo, efectivamente, que solamente estamos como 4 o 5 locales nada más, la mayoría están cerrados, creo que más de 10 o 15 locales, con tristeza uno lo ve a diario, que no aguantan la situación y cierran, aunque no seamos nosotros son decisiones que nos pesan, que nos afectan.

7.- ¿Han cerrado muchas fábricas del sector?

A.D.: Es un daño grande el que nos han hecho, si el gobierno se hubiese preocupado en incentivar la materia privada, quizás, no fuera tanto así. La mayoría de las fábricas han cerrado. Ahorita todo es importado.

8.- La pregunta obligada con lo cual hemos cerrado casi todas las entrevistas realizadas al sector empresarial deltano, ¿has pensado en irte?

A.D.: Yo creo en el país, en la gente de aquí de Tucupita, creo en todos, en mí mismo y sobre todas las cosas creo en Dios, yo pienso que, el peor error que uno puede cometer es irse, cerrar las puertas, apartarse de los problemas, porque los problemas hay que afrontarlos. El gobierno debería incentivar la producción nacional.

 

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