Alexis va por el mismo camino de su tío Juan

Alexis difícilmente ceda, es cuestión de familia. Lo lleva en la sangre.

Años atrás sucedió lo mismo con Juan, Yelitza le pidió que declinara a favor de Iraida, Juan se opuso y los resultados están la vista, Domínguez logró colarse por la calle del medio. El zorro viejo de Emery le ganó la partida de ajedrez a Yelitza, y a la clavellinera lo que le quedó fue fotografiarse con Domínguez, en espera de que le creyeran que le brindó apoyo al doctor. Y eso que Yelitza atesoraba una popularidad únicamente equiparable a la de Emery en su mejor momento, y eso no significó nada para Juan, obcecado como estaba en su intención de tomar desquite.

El escenario es distinto, no se postularon ni Larissa ni el Dr. Reinaldo Márquez, cualquiera de ellos habría dado una dura pelea a la candidata del Psuv, con opción de arrebatarle la victoria, y Alexis, cual Domínguez, se habría metido entre los dos, algo que no sucederá. El alcalde va de frente, sin frenos ni parachoques -aun cuando se empeñe en manifestar lo contrario-, en dirección a la maquinaria del Psuv, un entramado de entidades, instituciones, redes, activistas y tentáculos político partidistas, preparado para obtener la victoria de cualquier forma y manera, sin menoscabo de acciones, que atraviesan con facilidad la fina franja de la ética.

La posición de Alexis no tiene nada de envidiable, el alcalde pretende bajarse del tren del Psuv en su mejor momento, cuando acaba de conquistar 18 gobernaciones, está en vísperas de obtener unas 270 alcaldías, lucha por alcanzar el reconocimiento internacional de la ANC a través de la subordinación de las figuras políticas opositoras electas en procesos de votación popular, e insiste en retomar el dialogo con la oposición allende nuestras fronteras.

La única razón que podría avalar su intención, es un grueso cálculo de probabilidades fundamentado en la creencia de que el gobierno, debido al enorme peso de la crisis económica y la agresiva presión internacional está a punto de caer, aun así los rojo rojitos no le perdonarían su actitud en este preciso momento, cuando se demanda una plena adhesión a la causa.

Alexis está en una compleja encrucijada, difícilmente los opositores le crean y los chavistas lo absuelvan, es una especie de limbo político.

González esta contra la pared, por eso piensa en opciones sibilinas, que podrían conducirlo al éxito, como un Armando victimizado que ascendió como la espuma, o al ostracismo, como le sucedió a Juan, que 12 años después aun no levanta cabeza.

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