Amares

Aquiles J. Amares P.

Una de las obras menos conocidas de Eduardo Galeano, se titula AmaresAmar a Mares, fluye en versos libres de esta obra del admirado escritor y militante de las causas nobles de los pueblos del mundo y en particular del pueblo latinoamericano y caribeño. Por supuesto, que cuando hablo de causas nobles, no me refiero ni tiene ninguna relación con la “nobleza”, que desde tiempos medievales hasta nuestros días (des)gobierna los pueblos “más civilizados del mundo”, con todo el respeto  a esos pueblos por sus realidades históricas aceptadas o impuestas.  En todo caso desconozco los detalles que inspiraron al camarada Galeano a titular su obra Amares. Tal vez lo haya inspirado la fonética del nombre, su vínculo y el amor que sentía por el mar, en particular por Mar de la Plata en su región de origen.

Bien, como es de dominio  por quienes conocen de este vocablo trisílabo en uso como apellido a quienes tenemos la humildad y el honor hacia nuestros ancestros que nos da llevar esta designación, por herencia cultural familiar aprovecho hacer mención.  Como otros apellidos, venidos desde la Europa, tema que tratan autores como el maestro J.M. Briceño Guerrero en su Discurso salvaje (1980) y en su extensa obra, en reconocimiento al Costado indio que llevamos en la constitución biológica y cultural a que hace mención el poeta Gustavo Pereira y por supuesto, al aporte que significa la herencia arrancada violentamente de África e instalada compulsivamente en América.

En cuanto a la pronunciación de este apellido, Amares, existe divergencia al respecto. Por tradición familiar se hace énfasis en una pronunciación prosódica con carga fonética en la primera sílaba, lo que tiende a confundirse con una acentuación.  De hecho, en las incursiones por averiguar tal tildado silábico, no existe o no es reconocido, por tanto no lleva acento en la primera “A”.  Si hay un reconocimiento histórico, el más referenciado en las revisiones al respecto, a descargar más fuerza en la sílaba segunda o intermedia “ma”. Esta es la más aceptada en cuanto a la pronunciación obtenida de las fuentes averiguadas. En todo caso existe una tercera u otras formas o apellidos tal como lo son Amarés o Amaré  – que se sepa – , no tienen relación directa con el apellido nuestro al cual hago mención; Amares. Familiares, família, relative, familleo poseedores de este apellido se encuentran distribuidos en Europa – Francia, España, Portugal, África e incluso en la lejana Filipinas.  Con estos últimos mantengo el contacto ocasional que las redes sociales globalizadas permiten en estos tiempos.

En lo particular – a resumidas cuentas – lo tomo como un reconocimiento al buen trato en sana Paz, respeto y honor a la amistad de nuestros círculos más cercanos quienes hacen indistintamente uso de las pronunciaciones prosódicas y llanas del apellido Amares. Aprovechando de recordar y recalco que este apellido no lleva tilde en términos generales y se da por descontada la pronunciación fonética que descarga su fuerza en la tercera sílaba. Esto lo hago por el momento que ha permitido esta parada obligada cuarentenaria virídica  y en reconocimiento a nuestros ancestros en particular a la memoria de los amados y recordados abuela y padre, Juana Amares y Braulio Amares (RIP).

Tucupita, 08 junio 2.020 (D.C.); año cero del ataque artero a la humanidad.

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