La Gran Jugada… la columna del fútbol de salón | José E. Cedeño Gonzalez

Amigos y amigas que leen este espacio ¡César Pineda se tituló campeón como entrenador de Caciques de Quindío en Colombia! Por lo general cada triunfo logrado, cada meta alcanzada o cada objetivo superado, es el inicio de otra etapa, tramo del camino o anhelo al cual se le debe trabajar demostrando el talento con responsabilidad y mucha disciplina, para tener la posibilidad de continuar ascendiendo y demostrar que cuanto se ha ganado no fue producto de la suerte.

Algunas personas siguen pensando en la Diosa Fortuna; desde estos espacios se tiene la convicción de que mientras más se trabaja en función de lo que se persigue y se quiere, más suerte se tendrá.

Lo dicho con anterioridad, con relación al trabajo es lo que ha realizado el entrenador venezolano y formado en el fútbol de salón de Venezuela, César Pineda. Recientemente, en una entrevista para un medio de comunicación colombiano y con ocasión de la final de la Liga Profesional de Fútbol de Salón de Colombia, Cesar dijo: “ganaremos el encuentro y desde los lanzamientos desde el punto penal se hará historia”, son palabras más palabras menos.

Las conquistas en las cuales se ha imbuido César dentro del fútbol de salón son inobjetables; las mismas se han forjado con el calor y acompañamiento de atletas de carácter modesto, donde observa oportunidad de seguir creciendo, escalando y aportando a la gran familia del deporte de mayor practica. Lo logrado por César Pineda, en la liga de mejor referencia dentro del amplio mundo del fútbol de salón, sin duda que llena de orgullo a los salonistas venezolanos.

No sólo lo logrado en la presente temporada, que recién ha finalizado es de resaltar amigos lectores; es oportuno recordar, que en la pasada temporada Caciques de Quindío, el conjunto que dirige César también jugó la final, en dicha ocasión también fue llevado de la mano del connacional a esa oportunidad.

Carlos Méndez y Marcos Colina son jugadores venezolanos, que han acompañado a César en múltiples competencias, también en esta oportunidad se titularon campeones ya que forman parte de Caciques; Marcos Colina fue actor de primera línea al marcar un gol en el juego de la final que premió su esfuerzo y su indiscutible jerarquía. Los jugadores nombrados con anterioridad han estado bajo la tutoría de Pineda desde antes de formar parte de la selección Venezuela de fútbol de salón, donde han defendido con mucho empeño el gentilicio nacional. Palmo a palmo, punto a punto se conquistado los honores de que son merecedores; además de una buena lectura en cada juego, como es característica del entrenador César Pineda, quien además se ha convertido en un investigador permanente de la práctica del fútbol de salón.

El respeto obtenido por el entrenador, que hoy ocupa estos espacios lo han conllevado a convertirse en una persona de mucha aceptación dentro de quienes se congregan en el deporte de este siglo. Quien ocupa las frases de la presente columna no es un mago, no es un vidente, César Pineda es un oráculo del fútbol de salón, y eso se observa desde su desempeño no solo por lo que hace dentro del rectángulo de juego, sino que se puede observar antes y más allá de la competencia dentro de la gran esfera que es el fútbol de salón. Desde estos espacios se saludan las conquistas de César, sus pelaos, y sus chamos en Caciques de Quindío, quienes dijeron: a la tercera va la vencida. Creyeron en César y sus muchachos y vencieron. Amigos lectores gracias por la atención y con el favor de Dios hasta la próxima oportunidad, para contactos @joseceden.

 

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