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Crimen en “El Arco”: DESUR le puso los ganchos y el CICPC les reseteó la mente

Las investigaciones que condujeron al definitivo esclarecimiento del crimen cometido el pasado viernes en horas de la madrugada en las inmediaciones del sector El Arco, avenida prolongación, en la persona de José Gascón, dieron un vuelco sorprendente a la primera versión extraoficial del caso.

Lo que se suponía era un secuestro fortuito sin mayores consecuencias, cuyos dos responsables estaban precisados y uno de ellos detenido, término decantándose en un horrendo homicidio.

A la primera operación policial protagonizada por DESUR, que condujo a la captura de un sujeto con amplios antecedentes policiales apodado “El Gringo”, en el sector Los Almendrones, y al resguardo de la supuesta víctima de un secuestro exprés con violencia física incluida, el propietario de una camioneta Chevrolet, modelo Blazer de color azul, le siguió la constatación de que el carro en cuestión había sido visto en la escena del crimen de Gascón y a dilucidar que la primera historia era tan falsa como una moneda de latón.

El propietario y conductor del ahora rebautizado “carro fantasma”, que aterrorizó a los deltanos varias madrugadas, resultó ser muy distinto al tierno pajarito que había sido golpeado rudamente al punto de casi desprenderle el tímpano en el ánimo de robarlo cuando llegaba a su humilde vivienda. La supuesta víctima resulto ser coparticipe de al menos tres atracos en el lapso de unas tres horas, culminando con la muerte de Gascón.

Los pesquisas del Cicpc se encontraron con serías inconsistencias en la línea de tiempo de la versión suministrada por el sujeto, hallando muchos vacios entre los supuestos recorridos efectuados y la cantidad de horas de que dispusieron.

De igual forma, constataron que había algo extrañó al notar las evidentes contradicciones en su historia de la parada forzada en la placita Los Fundadores, donde a punta de pistola uno de los secuestradores apuntándolo fijamente a la cabeza lo obligó a detenerse, mientras que el otro corría a realizar el atraco, y los relatos de testigos presenciales que afirmaban que fueron dos los individuos que protagonizaron el atraco y posterior crimen. En su versión estuvo siempre acompañado, cuando la lógica policial arrojó que estaba solo y pudo huir, algo que no hizo.

Esos detalles y algunos otros derivados de la pericia criminalista, como la perspicacia en los interrogatorios, permitieron concluir que estuvo más involucrado de lo que decía procediendo a cambiarlo de la sala de interrogatorios donde ingreso como víctima con todas las consideraciones del caso, producto del leve sangramiento que experimentaba en uno de sus oídos, al pequeño calabozo de DESUR en calidad de acusado.

Otro interesante detalle que ilustra cuanto de positivo puede haber en un hecho tan deleznable, lo protagonizó la esposa de Gascón, a la que también le dispararon. La infortunada viuda, apelando al sexto sentido y a la maravillosa intuición que posee el sexo femenino, se lanzó al piso simulando estar muerta en los instantes en que los malhechores requisaban a su pareja para sustraerle los celulares de los bolsillos. Pensando que había fallecido y se habían librado de potenciales testigos huyeron a toda prisa, sin percatarse de que ni siquiera había sido impactada por los proyectiles. Su testimonio será crucial para hacerle justicia a su compañero.

Lo demás, como se dice en criollo, fue pan comido, los pesquisas afilaron sus sentidos, armaron el rompecabezas y concluyeron en firme que estaban ante un hecho truculento que pasó de ser un simple secuestro a un homicidio en toda regla.

El detalle que faltaba para darle cierre al caso fue el de las heridas infligidas al chofer, resulta que al repartirse el botín se produjo una fuerte disputa yéndose a las manos, llevando este la peor parte, lo que inteligentemente intentó emplear como argumento de peso para validar la tesis del secuestro, la cual se le cayó suma rapidez. Al segundo careo ya estaba descubierto, comentó uno de los interrogadores.

Uno de los individuos permanece prófugo, siendo activamente buscado.

Una trama con un desenlace muy triste y un final con todos los elementos para que se haga justicia.

 

 

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