Damelis Espinoza (INN): los huertos familiares son posibles y necesarios

I

El Instituto Nacional de Nutrición diversificó sus programas.

En atención a la crisis, multiplicó sus asesorías abarcando el aspecto productivo.

La lógica es sana y sencilla, ayúdate que yo te ayudare. Rescatando viejas tradiciones podemos alimentarnos mejor.

Si cabe, maneja también una segunda premisa, con muy poco es mucho lo que podemos hacer, algo parecido a la multiplicación de los panes, cualquier espacio por pequeño que sea es bueno para desarrollar un huerto familiar.

En eso andan Damelis Espinoza y su combo, entregando alimentos con una mano y con la otra enseñando a pescar, para que la cosecha no se agote nunca.

Para finalizar, cabe también una tercera premisa, Venezuela es otra y es necesario pensar en formar distinta para nutrirnos adecuadamente.

El cambio es cultural y el INN lo sabe, esa es la ruta.

II

1.- ¿Que programas maneja el INN  en el aspecto productivo?

D.E.: Mediante la coordinación de educación estamos llevando formación a las comunidades, específicamente a los hogares deltanos, para las familias que no tienen terrenos existen muchas maneras de hacer semilleros aéreos, estamos llamados a orientarlos para que generen huertos familiares, huertos comunitarios, por cierto, los consejos campesinos han sido grandes aliados en ese sentido.

Con las orientaciones alimentarias necesarias, pueden crear semilleros aéreos, volviendo a hacer nosotros mismos aquello que era común en nuestras casas. Antes nos ayudábamos con el trueque entre vecinos; los rubros de ciclos cortos como el cebollín, el perejil, la misma berenjena, pueden cultivarse con facilidad en casa.

Tenemos instituciones que pueden donar las semillas, se han ido incorporando el Ciara y el ministerio de Tierras, que nos pueden ayudar a multiplicar los esfuerzos dentro de la comunidad.

En la parroquia existen figuras, liderazgos, una estructura política, que son los encargados de multiplicar estas formaciones  productivas, motivando a crear en pequeños espacios los huertos familiares, que es lo que se está buscando y lo que se necesita.

Antes se sembraba mucho en espacios pequeños, se ayudaban mucho los vecinos, se intercambiaban las semillas, reinaba la solidaridad entre todos, la familiaridad, la hermandad, si a ello le sumamos la posibilidad de articular con las instituciones que brindan orientación y apoyo como el Fondas, estamos hablando de una realidad más que posible.

2.- ¿Que otro tipo de programas desarrollan en la actualidad?

D.E.: En el Instituto Nacional de Nutrición estamos desarrollando diferentes programas sociales, llevamos un programa de atención alimentaria entregándoles directamente suplementos alimenticios a las personas en todas las comunidades de los 4 municipios, con especial énfasis en los adultos mayores, mujeres embarazadas, lactantes y adolescentes; también estamos trabajando con niños de 0 a 5 años en jornadas de desparasitación y entrega de alimentos especializados.

Entre todos los órganos de alimentación del estado estamos impulsando la lactancia materna, a través de los círculos de apoyo, consistentes en la promoción del amamantamiento y la alimentación sana y saludable al niño; estos circulo operan en las rutas hospitalarias y comunitarias, con el respaldo efectivo del ministerio de la Mujer, Somos Venezuela, el gabinete social estadal y municipal, y el sistema de grandes misiones.

También desarrollamos “Empátate con lo alternativo”, que consiste en mostrar cómo en nuestras casas, a través de la mezcla podemos transformar los alimentos. La harina sola podemos mezclarla con tubérculos, auyama, zanahoria, remolacha, berenjena, con las caraotas, con el calabacín, esas son alternativas que pueden ayudarnos a mantener una alimentación balanceada en medio de la situación país que tenemos.

3.- ¿Qué apoyo prestan a las madres, cuyos hijos presentan carencias nutricionales evidentes?

D.E.: A las madres que tengan a estos niños de acuerdo a diagnóstico previo en edades comprendidas de 0 a 5 años, y también todos los niños que lo ameriten, se les entregan multivitaminicos. Pueden acudir a sus líderes comunitarios, o pueden organizarse y acudir a nuestros promotores y solicitarlos.

Nosotros organizamos jornadas de visita casa por casa, acudimos a aquellos hogares en los que se nos informa que hay niños en situación de cama y los atendemos, la premisa es que si la madre o el niño no pueden ir al instituto, nosotros vamos a esa casa.

Nosotros hemos llegado tocar a 30.000 personas, evaluándolas, asistiéndolas y brindándole las orientaciones alimentarias pertinentes.

4.- ¿Presta el INN algún tipo de servicio especializado?

D.E.: Efectivamente, tenemos un equipo especializado, en el Instituto buscamos la mano amiga, articular y es lo que hace nuestro equipo en el materno.

En el Instituto Nacional de Nutrición contamos con un servicio muy hermoso e importante que funciona en el Materno Infantil, se denomina Ser: servicio de educación y recuperación nutricional para niños con patologías clínicas.

Al niño y también a la mamá, se le da el desayuno, almuerzo, cena, se le da su suplemento nutricional, sus multivitamínicos; tenemos el apoyo de salud, cuando salen vemos cómo le cambia la carita, muestran alegría,  algo muy diferente a como estaban cuando ingresaron, y también, por supuesto, estimulamos a la madre para que mantenga la práctica de la lactancia materna.

Atendemos pacientes hasta por un mes, orientamos a la madre en ese estado clínico atípico, atendemos a nuestros niños Waraos, la tarea es reanimarlos, recuperar su estado nutricional ideal y orientarlos para una mejor alimentación en lo adelante.

5.- ¿Como marchan los preparativos para la semana aniversaria?

D.E.: Con miras a la semana aniversaria numero 70 en el mes de noviembre, en el Instituto Nacional de Nutrición estamos preparando un conjunto de actividades deportivas, culturales, científicas, y un programa radial especial con un gran gaitazo aprovechando que se acercan la navidad con diferentes instituciones, que nos han apoyado durante el año.

 

 

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