Ramón Ramírez | Tanetanae.com.

Ramón Ramírez, activista de los derechos humanos en Delta Amacuro, aquejado de una grave lesión en la pierna que ameritó operación, denunció ataques a su rancho en Brisas del Este, sector Delfín Mendoza de Tucupita.

Señaló a Omar Mata y a su progenitora Mary Mata como los responsables del abordaje violento; ahora también señalados como los responsables de la acción de retaliación contra Ramírez.

“Ayer en la tarde cuando llegué a mi casa vi que todas mis cosas estaban en la calle”, testimonió Ramírez.

Al indagar, se percató que la acción fue ejecutada por los arriba señalados, por haber denunciado el primer ataque a través de Radio Fe y Alegría Noticias y Tanetanae.com, “me dijeron que escucharon por radio, y decidieron sacarme de la barraca”, narró el afectado.

Recapitulando

El 24 de marzo de 2018, Ramón Ramírez arribó a Tucupita después de permanecer varios días en Caracas mientras se recuperaba de una operación en el tobillo que amerita al menos tres de meses de máximo cuidado.

A su llegada, observó que documentos personales, y casos que ha seguido como activista de los defensor de derechos humanos, estaban dispersos en las adyacencias de la barraca.

Al revisar con mayor cuidado, se percató que faltaban algunos bienes o electrodomésticos de su propiedad, y su investigación arrojó como responsable,  Omar Mata.

Más recientemente el joven Mata se acercó al lugar blandiendo un machete,  amenazando así de muerte a Ramírez, por lo que el defensor de los derechos humanos tomó la decisión de exponerlo al público y denunciarlo ante el Ministerio Público.

¿Qué argumenta Ramírez?

En el 2011 – hace siete años -, los propietarios del rancho y la parcela, pidieron a Ramírez cuidarlo, a cambio de un mínimo aporte como ayuda.

Pasaron los siete años y no cumplieron, mientras tanto, la barraca necesitó algunas reparaciones normales por efectos del tiempo, y todos los gastos fueron asumidos por Ramón Ramírez.

Aunque insiste en no querer quedarse con la propiedad, aspira que los propietarios entiendan su actual condición, y le permita vivir por un tiempo más en el lugar, mientras espera por una casa que pueda asignarle el poder popular.

En caso de persistir la polémica, solicita a los propietarios conciliar con el pago de todos los gastos hechos en los arreglos durante los siete años, y una remuneración acumulada porque jamás cancelaron por concepto de “cuidador” de la barraca.

Ramírez afirmó que sin su presencia en el lugar ya otros hubieran invadido la parcela.

Dato extra

La familia Mata ya es poseedora de una casa asignada por el gobierno venezolano en el sector Brisas del Este.

Al parecer temen que Ramírez se apropie de la parcela porque se hizo acompañar por su esposa y su hijo, intención que ha negado rotundamente.

Ahora están “arrimados” en casa de un vecino solidario, pero aspira no permanecer durante mucho tiempo en esa condición.

Loading...
Compartir