Delta Amacuro se queda sin liderazgo político que se oponga a Lizeta Hernández

El gobierno del presidente Nicolás Maduro fragmentó a la oposición en Venezuela teniendo bajo su poder a los poderes públicos, entre ellos, el Tribunal Supremo de Justicia, el actor que más recientemente designó nuevas directivas de las organizaciones políticas que adversaban al chavismo. La realidad no ha supuesto una excepción para el caso de Delta Amacuro.

La oposición en el Delta había mostrado claros indicios de tener dirigentes «amigos cercanos» a la actual gobernadora de Delta Amacuro, quien públicamente rememoraba haber entablado largas charlas con sus oponentes. El liderazgo de la oposición en el Delta nunca fue tan atacado como cuando Larissa González asumió tal papel en el año 2017, una vez que se convirtió en la candidata a la gobernación.

«En el Delta necesitamos líderes opositores serios, responsables, no foráneos que se la pasen en Miami o viajando por el mundo con dinero robado», se refería- sin mencionarla- Lizeta Hernández a Larissa González. Fue un año de fuertes ataques de la actual gobernante.

González le mostró al mundo las carencias del Delta, los problemas de los indígenas waraos, los hechos de corrupción que pesarían sobre los directores de Hernández Abchi. Todos documentados y hechos público a través de los medio de comunicación. Esta iniciativa fue una novedad para los deltanos, quienes, temerosos por no poder denunciar, vieron en la líder, una alternativa al mandato de la actual gobernante del Delta.

«Se metió con una de su tamaño, no la pudo comprar y por eso Larissa se convirtió en una líder, recuerdo. Ahora no sé qué se hizo», dijo Humberto González, docente de un liceo público de Tucupita.

Diputada Larissa González: “Lizeta Hernández debe ocuparse del hambre que pasan los deltanos”

Lizeta Hernández recrudeció sus ataques verbales contra Larissa González, la dirigente que seguía denunciando la administración de la gobernadora, en el mundo.

«Los deltanos, la oposición de aquí debe dejarse respetar y no permitir que sus liderazgos sean opacados por foráneos», fue la línea del discurso que siguió durante los días siguientes.

El liderazgo de Larissa González siguió su primavera durante el año 2019, cuando Juan Guaidó protagonizó una titánica tarea- aunque sin éxito hasta ahora- contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro. Las movilizaciones en la entidad fueron multitudinarias, atrás quedó las presuntas amenazas del Psuv contra quienes marchaban.

Asoman posible responsabilidad de la diputada Larissa González en incendio del hospital de Tucupita

La mayoría de las personas tiene un ingreso monetario por alguna institución gubernamental en Delta Amacuro y aunque esto no signifique una ayuda real con la que se pueda adquirir alimentos y cubrir otras necesidades, los consultados han preferido no perderlo.

«Sabemos que no alcanza para nada ahorita, pero hay gente que depende solo de ese sueldito y nada, apoyan al gobierno. Es difícil comprender esta situación, pero sabemos que el gobierno es el que ha gestionado que esto sea así», explica un exfuncionario público, quien ahora vive en Lima, Perú.

Dos oposiciones resultaron en el año 2020, cuando un grupo de diputados se sumó a la directiva alterna a la que también estableció Juan Guaidó. En esta oportunidad María Corina Machado promovió dirigentes regionales, mientras Larissa González mantuvo la línea de Guaidó.  González permaneció como líder en el Delta, tomando en cuenta que, de acuerdo con los abordajes, «estaba con Guaidó».

El liderazgo de González se apagó luego de que el gobierno de Maduro fragmentó una vez más a la oposición, cuando, a través del Tribunal Supremo de Venezuela, designó nuevas directivas de los partidos que adversaban al chavismo. En Delta Amacuro cobró auge la figura del diputado José Antonio España, Luis Ospino y, tras renunciar al Psuv, Jesús Hidalgo. Todos ellos aceptaron ir a las elecciones parlamentarias el pasado 6 de diciembre, pero han sido derrotados por la organización en poder gubernamental. Los últimos bastiones que se asimilaban opositores, fueron derrumbados, mientras Larissa González permanece en segundo plano en medio de un futuro incierto para su líder nacional, Juan Guaidó.

Hasta ahora Delta Amacuro no tiene un líder político, con poder de convocatoria como el de Larissa González, que se oponga a  Lizeta Hernández, quien asegura públicamente que seguirá gobernando más años. «Llevo tres períodos, y los que me faltan». Atrás se pelea una oposición sin criterios unidos y sin liderazgo por ahora.

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