Foto: archivo web.

Una indeterminada cantidad de deltanos intentan mantener sus calzados en plena crisis, porque comprar uno nuevo sobrepasa el salario mínimo de un trabajador.

Un joven abordado aseguró que ha tenido que reparar su zapato cuatro veces, de lo contrario ya anduviera descalzo.

Otra señora manifestó que tuvo que ahorrar cuatro meses de su quincena para tratar de comprarle el calzado a su hijo, que finalmente no logró adquirirlo, porque priorizaba la compra de la comida.

La mayoría de las zapaterías de Tucupita muestran un vacío de calzados, y lo poco que se encuentran marcan un valor económico exagerado.

Una sandalia para dama, puede conseguirse en un millón y hasta siete millones de bolívares.

El calzado para masculino, ronda los 10 y 15 millones de bolívares. El coste que mantienen estos productos ha disminuido su venta en Tucupita, capital de Delta Amacuro.

 

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