Por: Eduardo Sotillo

Cada cierto tiempo los judíos realizan ante el mundo eventos que le harían temblar las canillas a la más perversa conciencia. Desde los momentos tempranos de la humanidad han parasitado al mundo creando ilusiones y vendiendo engaños, incluyendo la invención de religiones y todo tipo de organizaciones como el comunismo, que no este el tema, pero sí las diez plagas que padeció Egipto.

Inventaron y monopolizaron el negocio de la trata de esclavos y, por estos rumbos de nuevo mundo, llegaron como plagas los llamados marranos sefarditas, o sea judíos que se saltaron la talanquera y se hicieron católicos mientras en privado seguían sus rituales judaicos; aquí, entre nosotros, continuaron con la trata de indios contribuyendo con la extinción de nuestros aborígenes, la destrucción de nuestra idiosincrasia, asi como el exilio de nuestros dioses, y la imposición de un turco; se lucieron con la peste negra, por allá en el imperio Bizantino donde de vainita no matan a Justiniano I, pero se cobraron unos 50 millones de vidas y la volvieron a soltar a finales de la edad media -1340- y se llevaron un tercio de la población humana; luego, en el primer cuarto del siglo pasado nos inventaron dos guerras mundiales; exterminaron a los palestinos después de arrebatarles el pueblo; luego enarbolaron el estandarte de su más insigne invención: El Holocausto. Echaron las bases para la creación de una policía mundial, la OTAN; luego tumbaron las Torres Gemelas y, un poco más acá, se inventaron la gripe H1N1. Son miles los eventos con los que se escribirían cientos de libros, sólo tomé los más conspicuos pero sí os digo una cosa: No hay nada maligno ocurrido al mundo, donde la mano de un judío no esté metida; y el coronavirus no es la excepción.

Os cuento el caso: El 18 de octubre del año pasado, 2019, hubo en New York un acontecimiento denominado DOSCIENTOS UNO y se trató de un simulacro pandémico de alto nivel que fue organizado por el Centro John Hopkins, el Foro Económico Mundial y la fundación de Bill y Melina Gates. Este fue un ejercicio donde todos los invitados que representaban a todos los bancos a nivel global, la ONU, y otro montón se enfrentaron a una pandemia «ficticia» llamada casualmente CORONAVIRUS. Es decir, estos cuervos hicieron un simulacro de todo lo que está ocurriendo hoy, pero ellos la llamaron un ENSAYO. Este «ensayo» ocurrió a tan sólo 6 semanas antes de que el primer caso de coronavirus fuere reportado. De paso os digo que el coronavirus tiene patente asignada desde el año 2018. El propulsor de esta maniobra de exterminio, y enriquecimiento a la vez, es el conocido heredero de Malthus: Bill Gates y su mujer.

El asunto no queda allí. Hace unas dos semanas atrás, el 10 de marzo, 20.000 soldados gringos estaban desembarcando en 7 aeropuertos europeos, a éstos se le sumarían 17.000 que ya estaban en distintas bases de Europa. 37.000 militares presentes en Europa totalmente armados ¿Cuál es el propósito? ¿Controlar el coronavirus? No.  Estan allí para realizar un ejercicio denominado DEFENDER 20, que comenzará en abril y terminará en julio. Ningún ciudadano ha sido informado de ese ejercicio que fue diseñado por los gringos junto con la OTAN para defenderse tanto los estadounidenses como los europeos por si sucede una amenaza, pero ¿amenaza de parte de quién? No hace falta brujería para saberlo, se trata de Rusia y China. Además de los 37.000 militares, se importarán 14.000 medios militares, o sea tanques, helicópteros, aviones y mucho más. Lo que llama la atención es que, mientras el mundo vive una pesadilla con el coronavirus, sobre todo en Italia, este inmenso contingente no llegó a Europa con máscaras u otros implementos que impidan contaminarse y realizar su ejercicio. Dijeron los oficiales gringos que éstos soldados están sanos, por lo tanto, ellos ¡¡¡están exentos de contraer el virus mortal!!! que nos está azotando. Y ahora ¿qué pensáis? Por otro lado cabe la pregunta ¿por qué siendo esto sólo un ejercicio, no se pospone dada la información de la OMS y el caos mediático, social, sanitario, político y económico que está generando en el mundo? ¿Por qué los ciudadanos  pueden contraer este virus y, según dicen los oficiales gringos, los soldados estadounidenses no pueden contraerlo, que son inmunes, y pueden circular por donde se les pegue la gana? ¡¡¡No ocultan que fueron ellos los difusores del virus!!! Estas maniobras militares no tienen ningún sentido, pero creo que, en mi humilde opinión, la apariencia nos puede engañar sobre todo sabiendo que Rusia está en alerta máxima dentro de sus fronteras.

Creo que lo ocurrido a Italia no fue casualidad ni terquedad de los italianos. Tengamos presente que China e Italia están suscribiendo, desde hace meses, un contrato y este país es fundamental para Europa relacionado con el comercio mediterráneo y su posición estratégica si hubiera conflictos para hacer más sólidas las relaciones comerciales entre Italia u China, lo que trae inmediatamente la disminución del poder de los gringos sobre Italia. La unión de China y Rusia y ahora el vínculo con Italia, en materia comercial, le está quitando el poder a los gringos y ven amenazada su ya maltrecha economía ¡¡¡alerta mundial!!! Buen provecho.

Loading...
Compartir