El warao Riccio tiene a sus dos hijos en los brazos: un niño y un monito

El warao de la foto se llama Riccio, nombre de origen italiano, cuyo origen desconoce. Solo sabe que fue idea de su padre.

Proviene de Boca de Guamal, comunidad pedernaleña, vino a Tucupita de compras en compañía de la familia.

En ambos brazos carga sus dos pequeños hijos, uno biológico y el otro adoptado, cabe decir que se quieren como si fuesen hermanos de verdad.

Siempre que puede sale con los dos, aun cuando la dieta es distinta, las necesidades disimiles y la comunicación diferente, les brinda igualdad de trato y bastante cariño. Los mima por igual.

Se le ve feliz, no tiene complejo alguno, y vive en perfecta armonía con la naturaleza.

En una gran ciudad es casi imposible que suceda, las relaciones son mas frías, fugaces y distantes, como paneles de cemento, son privilegios y bondades de un Delta único e irrepetible, que pocos tenemos la osadía de aprovechar.

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