Foto: Oscar Cedeño 

Ciudad Salma dio un buen ejemplo de responsabilidad social empresarial (RSE), de hecho, no hubo en el Delta y sus alrededores acción solidaria que se le pareciera.

A razón de 300 sopas gratis por día las tardes del sábado, domingo y lunes se ganó el corazón de los tucupitenses.

Hay que añadirle el agua gratuita en forma constante, el servicio de energía eléctrica y Wi-Fi a quienes necesitaran comunicarse con sus familiares, y el préstamo de la cava cuarto a personas que estuvieran en riesgo de perder sus alimentos.

La Ciudad Salma estuvo excesivamente concurrida, rebosante de calor humano y risas, pletórica de bondad y humanidad.

Jorge Salma, ufano y sonriente como nunca expresó, “en estos momentos es que debe salir a relucir la calidad del venezolano, somos personas solidarias que tendemos siempre la mano al prójimo, se nos reconoce como seres desinteresados y amigables, condescendientes como el que mas y carentes de egoísmo, un venezolano siempre abrirá sus puertas a conocidos y desconocidos vengan de donde vengan, es nuestra marca país y es nuestra naturaleza, eso fue lo que hicimos en medio de esta crisis eléctrica, responderle al pueblo que tanto nos ha dado con iguales dosis de cariño y gratitud”.

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