A una semana de la muerte de dos indigenas warao a manos de las fuerzas policiales la dirigencia indígena no se manifiesta

Por Zoilo Sarabia 

Dos jóvenes warao asesinados a mansalva por las fuerzas públicas del estado Delta Amacuro, cuando protestaban por solicitar comida, fueron sepultados por sus ancestros originarios, entre el llanto y el dolor por su propio pueblo que los acompañó hasta su última morada y con ello, se llevaron hasta la tumba el silencio sepulcral de quienes en su nombre, han estado ocupando su representación y supuesta voz ante las instituciones del estado.

Es increíble observar, que pasada más de una semana de los viles asesinatos de estos dos jóvenes waraos, no se haya hecho sentir en el pueblo deltano, ni siquiera un pronunciamiento de las representaciones indígenas ante los Concejos Municipales, Consejo Legislativo y la Asamblea Nacional.

La falsa constituyente o alguna otra organización de las varias existentes creadas por el estado para representar a esta etnia, da vergüenza, como es posible no haber escuchado ni leído durante todos estos días ni siquiera palabras o letras dignas que expresen al menos con cierta cordura o valor una condena al hecho o por lo menos una solicitud de averiguación seria ante los organismos judiciales; el silencio es tal, que pareciera que los mismos no existen o nunca existieron en esta región, pero la realidad de este silencio indigno y hasta cómplice del crimen de estos representantes de los waraos, es que prefirieron vender su dignidad, su cultura e historia a quienes en estos tiempos, de dedocracia e imposiciones les pueda garantizar nuevamente ser indignos representantes ante un curul o director de una institución que falsamente diga representar al pueblo warao.

Vendieron falazmente su identidad, cambiaron la fibra del moriche y la esencia de la caituca, por la perfumada y artificial del nylon o el polyester, para hoy ser gestores del hambre y cómplice de sus victimarios en contra de su propio pueblo, sumisos y de baja vestimenta tan solo por una dieta parlamentaria o una bolsa de comida.

Que desvergüenza la que hoy vive entre lágrimas el pueblo warao con estos KONEJOS que dicen ser sus representantes. EL PUEBLO WARAO DESDE SUS ANCESTROS EXIGE JUSTICIA, JUSTICIA Y SOLO JUSTICIA.

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