Varias personas recorren el cuadrante comercial de Tucupita en un día lluvioso, en mayo / Tanetanae.com.

Desde finales de abril hasta la fecha, Tanetanae.com ha registrado 15 ataques delictivos del que se tenga conocimiento público, porque así lo han revelado sus propias víctimas.

El gobierno de Delta Amacuro aplicó el pasado 6 de abril un sistema de cuadrante comercial, con el que hasta ahora controla el acceso de hombres y mujeres por separado, en días específicos. Poder mantener esta iniciativa ha supuesto pérdidas de presencia de organismos de las fuerzas de seguridad en otros sectores de la localidad, incluso en el mismo centro.

Más de diez puntos, entre entrada y salida, son vigilados por al menos tres funcionarios de seguridad; es decir, que solo para mantener el cuadrante comercial, se requiere un mínimo de 30 funcionarios, aunque la Guardia Nacional involucra hasta cuatro militares por cada «minialcabala». Esta realidad ha dejado solo al resto de los sectores de la capital de Delta Amacuro.

A una semana de establecerse el sistema de cuadrante comercial, el espacio para la circulación dentro del sector más empresarial de Tucupita , resultó ser la zona más segura. Varios ciudadanos lograron usar sus teléfonos inteligentes sin temor: ahora ha regresado la inseguridad.

Conforme avanzan los días, más personas siguen reportando ataques delictivos en Tucupita.

«Es como si los malandros (persona que delinque, para el caso de Venezuela) estuvieran saliendo de algún escondite y se están desatando, ya ni en el centro es seguro, no sé de dónde sacan gasolina esos motorizados, porque en los robos siempre hay una moto metida (involucrada)», refirió una mujer, quien asegura haber visto un reciente ataque delictivo.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, informó el pasado martes que su mandato prepara un sistema de relajamiento responsable y supervisado frente a las medidas antiCovid-19. Dijo que esta semana ofrecería más detalles al respecto.

Los ataques delictivos en Tucupita han coincidido con el relajamiento de las medidas antiCovid-19, ya que los organismos de seguridad se muestran desinteresados en hacer seguimiento a la sociedad civil. A este contexto se suma la falta de patrullaje y una presunta impunidad- según las víctimas- que favorece a los atacantes.

Loading...
Compartir