La realización de ejercicios físicos de manera frecuente aporta los siguientes beneficios a la salud:

  1. Aumenta la cantidad de sangre en el sistema circulatorio y por tanto la cantidad de hemoglobina, que es la que lleva el oxígeno a los tejidos; transfiere más oxígeno a cada célula, eliminando más dióxido de carbono (CO2) y otros desechos.
  2. Incrementa el espacio de operación y la eficiencia de los pulmones fortaleciendo los músculos que hacen que los pulmones se dilaten y se contraigan.
  3. Aumenta el número de los pequeños vasos sanguíneos que forman una red a través de las células del cuerpo.
  4. Hace que los vasos sanguíneos sean más flexibles, de manera que no permite acumular en las arterias los depósitos arterioescleróticos tan fácilmente.
  5. Opera cambios en la mente del hombre hacia direcciones más positivas, un programa de ejercicios fortalece la psiquis humana en forma distinta de la fisiología.
  6. Incrementa la corriente circulatoria que va al cerebro y pone a la disposición de éste más oxígeno y más glucosa, ambas son necesarias para que funcione el cerebro, trayendo consigo que se sienta más despierto y alerta.
  7. Tiene un efecto químico directo sobre las hormonas suprarrenales equilibrándolas. Quema las tensiones del día y de esta forma permite dormir mejor en la noche.
  8. Adiestra el sistema cardiovascular; produce el aumento significativo del flujo sanguíneo relativo y absoluto hacia los músculos esqueléticos, la piel y circulación coronaria.
  9. Tiene un efecto calmante que reduce los niveles máximos de hiperacidez y sus molestias; la persona entrenada produce menos acido en su estómago.
  10. Mejora la fuerza muscular, la coordinación y la flexibilidad.
  11. Tonifica y fortalece el tejido muscular.
  12. Durante la menstruación no solo está permitido de forma razonable, sino que a menudo es beneficioso, sobre todo en mujeres que padecen dismenorrea (periodos menstruales dolorosos). Cualquier ejercicio que mejore la circulación sanguínea, la fuerza y la flexibilidad muscular en la región abdominal, resulta conveniente y con frecuencia alivia las molestias producidas por este estado. En aquellas mujeres de abundante menstruación, es recomendable no hacer ejercicios el primer día.
  13. En la menopausia el ejercicio físico se considera prácticamente obligatorio. En primer lugar para contrarrestar las enfermedades degenerativas de involución y atrofia muscular, disminuir los factores de riesgo y en segundo lugar para atenuar algunos cambios característicos de esta etapa como la disminución de los fosfatos y los desequilibrios hormonales, entre otros.
  14. Prolonga el tiempo socialmente útil del ser humano.
  15. Apunta al peso corporal ideal, debido a la disminución de grasa, agua y aumento de la masa muscular.
  16. Mantiene y mejora el equilibrio en los procesos metabólicos, retarda el desarrollo de los cambios relacionados con la vejez.
  17. Produce hipertrofia del corazón (aumento de su tamaño) con un aumento de su capilarizaciòn, aumento de su contracción isométrica, manteniendo un bajo consumo de oxigeno miocárdico, aumentando su reserva cardiaca y por lo tanto incrementa la eficiencia cardiovascular.

Es evidente que el ejercicio físico practicado sistemáticamente mejora la salud y la calidad de vida. Los efectos que se describen de manera sintética, solo constituyen una parte de las transformaciones benéficas del ejercicio físico en el organismo humano. Quizás usted no requiera conocer tantos detalles al respecto; lo más importante es saber que hacer ejercicio físico es contribuir con su estado de salud y bienestar.

“La salud supera tanto los demás bienes de la vida, que un mendigo pletórico de fuerza es más feliz que un rey enfermo”.

Arthur Schopenhauer

Autor: José Antonio Cedeño González, magister en enseñanza de la educación física, profesor de la universidad territorial deltaica “Francisco Tamayo”.

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