Jesús Blanco / Tanetanae.com.

Varios docentes han abandonado las aulas de clases en busca de mejores condiciones, donde sí valoren su trabajo.  Resulta complicado resistir la situación por la que atraviesa el sistema educativo en Venezuela, al menos así lo afirman algunos educadores deltanos.

Jesús Blanco, es un ingeniero agrónomo que tiene 60 años de edad y trabaja medio tiempo como profesor en la Universidad Territorial Deltaica “Francisco Tamayo” de Tucupita. Él tiene que lidiar con la falta de transporte y los altos precios de los productos alimentarios, pero, su interés por educar le impide abandonar las aulas.

El profesor universitario, relató que con el pasar de los días, se muestra preocupado porque cada vez hay menos alumnos que cursan los Programas de Formación de esa casa de estudios.

“El trimestre pasado en la materia de maquinaria, solo habían 10 alumnos inscritos y solo iban 6 o 5 a ver clases”, aseguró el profesor deltano.

El ingeniero agrónomo ha afrontado los embates de la falta de transporte en el estado Delta Amacuro. Jesús Blanco, relató que el trimestre pasado, padecía de dolores en su rodilla derecha, y por la falta de autobuses en Tucupita, caminaba durante 20 minutos hasta llegar a la universidad.

A pesar de sus dolores, el ingeniero caminaba para impartir sus clases. Solo le importa quedar bien con sus estudiantes, ya que muchos, arriban desde comunidades más alejadas a la UTD.

Con el ingreso monetario que percibe el profesional trabajando medio tiempo en esa universidad, no es suficiente para mantenerse en la Venezuela en crisis.

El profesor deltano  se ve en la obligación de innovar para poder comer. En ocasiones prepara leche de coco con cacao, así es como puede desayunar para ir a trabajar.

El ingeniero Jesús Blanco, se ha documentado con guías que descarga a través de internet y ha realizado varios cursos de reparaciones y refrigeración. Así es como se “rebusca» en Tucupita.

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