El popular “Época” en el Día del Locutor: la Salsa es como el alma, se nos va cuando uno muere

I

A Tirso Contreras le dio por escoger talentos a la vieja usanza, pescándolos en la calle.

Esa metodología le ha deparado sorpresas, al punto que ya puede considerarse un “descubridor”.

Uno de los testimonios de esa búsqueda por olfato, es un hombre con nombre de poeta y voz –sin duda alguna- de radiodifusor, Jacinto Rafael Vallejo, el popular “Época”.

A instancias de Tirso le hicimos esta entrevista; vino como anillo al dedo, se realizó, coincidencialmente, sin que estuviéramos advertidos, el Día estadal del Locutor.

Una razón de peso para pensar, que no fue Contreras quien lo pescó, su estrella estaba trazada, simple y llanamente el día que Tirso lo vio, “Época” acudía a su cita con el destino.

II

Por: Loris García (Aobonona Eku Publicidad)

Jacinto Rafael Vallejo, nacido en Maracaibo, Edo Zulia, llegó al estado Delta Amacuro en 1977, desempeñándose como fotógrafo, pintor de letras y retratista. Trajo consigo la modalidad de venta de discos ovalados donde en el fondo se proyecta la fotografía, comercialización que se hacía de puerta en puerta, y que además le permitió recorrer muchos estados de Venezuela. Dichos discos aún son conservados en algunos hogares del Delta.

Posteriormente, para el año 1979 pasó por el cuerpo Elite del Ejército, realizando diferentes cursos que le permitieran conocer e indagar mundos nuevos, “como todo muchacho curioso, aguerrido y con ganas de salir adelante de cualquier forma”, según lo manifiesta.

1.- ¿Cuándo nace tu afecto por la radio?

JRV: Nace cerca del año 1975, mi padrastro ya fallecido me llevó a una emisora llama Radio Sucre, en Cumana, porque quería enseñarme como era eso y porque decía que le gustaba como yo hablaba, sentado en una piedra yo decía “nuestro comandante Marcos Pérez Jiménez se lo llevaron en el avión ‘la vaca sagrada’,  y no lo voy a ver más”, eso era lo que yo tenía que repetir en la radio ese día, lo dije, y desde allí quede deslumbrado y me dije ‘ya llegara el momento que yo esté en la radio’.

2.- ¿Cuándo se cumplió el sueño de estar en la radio?

JRV: El sueño se cumplió en 1979, en Ciudad Bolívar. Yo era el encargado de los reclutas que iban a la tropa, yo los iba seleccionando, los levantaba a las 4 de la mañana con el Alma Llanera y música criolla; el comandante Ramón Efraín, precisamente de aquí de Tucupita, me escuchó y me dijo que me encargara de la trasmisión de radio del batallón, pasando a pertenecer desde ese momento a la plantilla protocolar de las Fuerzas Armadas del estado Bolívar. Yo era el presentador oficial cuando traían a la tropa a los demás componentes, entonces allí es donde hacia yo mi papel.

3.- ¿Cuándo logras entrar formalmente a la cabina de radio?

JRV: Yo estuve en una emisora llamada Radio Fantasía en Ciudad Bolívar, estando en el ejército. “El gallo no puede quedarse dormido en las mañanas”, es un programa que hice, en un horario de 5 a 6 de la mañana, donde se colocaban sobre todo músicas llaneras y suaves.

4.- ¿Qué recuerdas de tu primera experiencia al aire?

JRV: Mira, mi primera experiencia fue el nerviosismo, me decían respira, cálmate, no te apures, baja la presión y poco a poco aprendí a manejarlo. Había un señor llamado Ignacio Rondón, locutor, y la primera vez que lo vi me dijo “tienes una voz parecía a la mía, esa voz era la mía cuando estaba en mi juventud, trata de ser un poquito más pausado y él me fue llevando”.

5.- ¿Cómo surge la oportunidad en Orinoco 92.9 FM?

JRV: La oportunidad en Orinoco es grande, muy grande y me siento contento porque la persona que me llevó “Chepelo” Jaimes, nos conseguimos en una oportunidad en la calle y me dijo que haces tú con esa voz que no vas a la radio, y yo le dije que ya había tocado puertas en diferentes emisoras y me dijeron que no estaba preparado. Luego llego a Orinoco con “Chepelo”,  que me decía “yo voy a decir la publicidad y usted da la hora y anuncia la música”, luego me asignó la publicidad y el anunciaba la hora y música y es donde llama el amigo Tirso Contreras, preguntando quien era esa persona que estaba hablando. Y fue el amigo “Chepelo” quien me llevó a la radio, por lo que le estoy agradecido. Luego de que Tirso se entera de quien era la voz, transcurrió un tiempo y me vio un día en la calle, me llamó, me invitó a pasar, me dijo que él quería que me encargara del programa “Se botó la salsa”, y esa es mi materia, me gusta mucho la salsa aparte de la gaita.

6.- ¿Cuánto tiempo tiene se botó la salsa?

JRV: “Se botó la salsa” ya va para 3 años.

7.- ¿Qué otra cosa quisieras hacer?

JRV: Me gustaría tener un programa romántico. Y he querido incursionar en las noticias en las mañanas.

8.- ¿Hay se botó la salsa para rato?

JRV: La salsa se va a seguir botándose, mientras yo esté en esa cabina. La salsa es como el alma, solo se nos va cuando uno muere.

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