El primer portón en las cercanías de Yakariyene

Hace dos décadas se inauguró el primer portón deltano. Popularmente se le conoció como el “25 minutos”, en alusión a su carácter de motel de paso ligero.

Queda por los lados de Yakariyene, inclinándose hoy en día, en virtud de la competencia, a un alojamiento a mitad de camino entre hotel y residencia temporal.

El concepto lo trajo su propietario de los Estados Unidos, representando todo un boom para la época.

Con una inflación moderada y la cuarta república a punto de fenecer, comenzaron alquilando una habitación por tres horas en 10 bolívares, costando en la actualidad el mismo servicio unos 2.500, 250 veces su precio original.

A esos centros de actividades semi clandestinas, que luego se multiplicaron en forma milagrosa, algunos los llamaron la vaquita de ordeño; otros los apellidaron según el color del portón: negro, rojo, amarillo, etc., hasta nombres insinuantes le pusieron: Fuego y Pasión, la Alhambra, Sweet House;  lo cierto es que terminaron siendo un hito en la economía local, alcanzado la veintena.

Con menos profusión de visitantes la mayoría se mantiene, en espera de que la economía mejore para volver a su época dorada.

Por cierto, algunos dicen que el primer portón fue la casa de “Picardía”, constituido por una única habitación, que supuestamente tenía un ojo mágico a través del cual su propietario observaba la faena. Esa discusión queda para otra oportunidad.

 

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