Ambos liceístas posan para la cámara de Tanetanae.com.

La pandemia del coronavirus también devastó el sistema educativo del mundo. Las clases han sido virtuales en los países donde el internet funciona bien, pero en Venezuela, apenas han implementado el sistema «préstame tu cuaderno», modalidad que se ha extendido entre todos los niveles académicos.

«A nosotros nos mandaban hacer los trabajos en nuestras casas y luego nosotros mismos teníamos que llevarlos donde los profesores», ha dicho una liceísta recién graduada y que está uniformada junto a un compañero.

Las empresas gestoras de los atuendos para los actos de grado, se las ingeniaron para mantener sus ventas en la pandemia, pese a que todo tipo de concentraciones están prohibidas, los paquetes fueron vendidos, incluyendo fotografías «de recuerdo». Todos no han logrado pagar un combo completo en dólares, solo han saldado medallas, botones y bufanda.

Una sección del liceo Aníbal Rojas Pérez ha salido el jueves pasado a las inmediaciones de la catedral de Tucupita, el lugar religioso donde los recién graduados acuden a la misa de acción de gracia y donde abundan las poses, fotografías. Esta vez  varios de ellos se han  uniformado para tomarse fotos en el lugar histórico para tal fin.

«No hay acto de grado, solo nos uniformamos para tomarnos unas fotos», dijo la chica. A un lado, aguardaban otros jóvenes no uniformados, pero que también salieron a tomarse unas fotografías en la catedral de Tucupita.

Los actos de grado demoraban al menos hasta finales de julio, antes de la pandemia. Las caravanas y las «rumbas» invadían las calles de la localidad. A los jovencitos se les veía ingerir alcohol y bailar libremente en el paseo Manamo. El coronavirus los ha ocultado en casa. Los nuevos bachilleres apenas posan uniformados en casa o en algún sitio público, para posteriormente compartirlo en sus redes sociales, donde festejan con la frase, «soy bachiller».

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