Foto: José G. Ruíz.

El bajo salario, la falta de insumos médicos, equipos, deficiencia de personal, y las condiciones en que laboran los profesionales de la salud, fueron los indicadores de un paro técnico primero, y un paro oficial después.

En el contexto de la crisis, el hospital Dr. Luis Razetti de Tucupita ha estado de paro desde hace varios meses por las mismas deficiencias que hoy fueron enumerados como los motivos de la protesta del pasado lunes. Este martes en la mañana se anunció un paro indefinido.

Es prácticamente la oficialización de un paro técnico que ya venía ocurriendo, como fue confirmado por la Dra. Andrea Zurita, porque la falta de personal  y otras graves deficiencias ya eran evidentes.

Este martes se ha hecho formal la paralización de los servicios de salud en el centro médico más importante de Delta Amacuro, que atiende a pacientes de Monagas, Bolívar y algunos casos de Guyana, como la ha afirmado en varias ocasiones la gobernadora Lizeta Hernández.

A esta protesta se han sumado los camilleros, personal de enfermería, radiología, laboratorio, y servicios de medicina especializada.

En el materno infantil Dr. Ismael Brito, solo hay cinco médicos residentes, y deben trabajar horas extras cada cuatro días, y extender su quincena que apenas alcanza los 300 mil bolívares, y se va en la compra de un jabón.

Cuestionan el contrato colectivo nacional firmado en el 2017 que se ha venido aplicando desde enero de 2018, y una de sus grandes falencias es el ingreso por concepto de servicios oftalmológicos – 10.000 Bs. -, y servicio de medicina anual – 5.000 Bs.-, equivalente a un pasaje de ida y vuelta desde su hogar al trabajo.

En el caso de los trabajadores del ejecutivo regional, esperan la cancelación de una prima pendiente por contratación colectiva, bono del millón cancelado en enero de 2018, y todavía no ha pagado; esto sin mencionar la falta de pago y la homologación del salario del trabajador regional con respecto al salario nacional.

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