Vecinos de la urbanización Dr. Delfín Mendoza dicen encontrarse cansados de tantos hurtos.  

“Se meten en dos o tres casas en promedio cada semana y no pasa nada, los cuerpos policiales brillan por su ausencia”, manifestó un funcionario público residente en la zona, que no quiso suministrar su nombre.

El módulo policial dejó de funcionar hace mucho y gran parte de las calles permanecen sin iluminación en las noches, lo que agrava el problema.

El urbanismo se encuentra bajo constante acecho de sujetos que residen en sectores vecinos y que aprovechan la ventaja que les ofrece por contar con diversas vías de escape: los caños y puentes adyacentes, las invasiones cercanas al muro, las avenidas que lo circundan, los callejones en los extremos, etc.

Los vecinos reclaman mayor vigilancia para frenar lo que consideran se salió de control.

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