Un incendio registrado en una farmacia del centro de Tucupita puso a correr a los vecinos de la zona, quienes intentaron comunicarse con sus propietarios desde la madrugada de este miércoles, pero no lo lograron.

Sobre las 7 de la mañana los bomberos del estado Delta Amacuro arribaron al sitio, pero no pudieron abrir los portones protectores de la farmacia, por lo que tuvieron que esperar a que los dueños del local llegaran.

De la farmacia se desprendía una humareda negra y su olor era el característico de plástico quemado, pero nadie sabía qué es lo que ocurría realmente.

Los bomberos actuaban bajo una  lluvia que parecía no escampar este miércoles en la mañana, mientras una gran cantidad de personas se asomaban desde el Banco Banesco y otros locales que estaban por abrir sus puertas.

Finalmente llegó uno de los dueños de la farmacia en una camioneta Chevrolet doble cabina de color blanco, de ese auto se bajó presuroso un joven de pelo negro, blanco y con relativa masa muscular, tenía un mono deportivo azul marino y una franela blanca, y mientras uno de sus familiares intentaba abrir los portones, el muchacho que recién se había bajado del carro se frotaba la cabeza.

Pronto los bomberos detectaron el foco del incendio y pudieron sacar un escritorio donde  reposaba un equipo electrónico, el probable causante del incendio tras haber sufrido algún tipo de corto circuito.

Hasta ahora las autoridades no han determinado las causas que provocaron  el siniestro. Una señora que pasaba por el lugar con un paraguas dijo: “ahora sí que nos vamos a morir, se quemaron los remedios”.

El fuego no cubrió los estantes de medicinas,  solo se quemó un escritorio, que fue sacado mientras desprendía humo.

La situación fue controlada y la lluvia pareció estar acompañándola. Sonó una sirena por la calle Petión y se bajó con una franela roja y lentes oscuros,  el secretario de gobierno, mientras los transeúntes recobraron su habitualidad.

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