El más reciente fracaso de la oposición venezolana, evidencia que su proceso de descomposición alcanzó el estado de putrefacción.
Durante los últimos años, han atacado sistemáticamente a nuestro pueblo (incluyendo a sus seguidores), traicionaron la democracia, se doblegaron a los intereses imperiales, dejaron de hacer política, optaron por la violencia, pretendiendo desencadenar una guerra fratricida, hasta convertirse hoy, en una miserable banda criminal, de corruptos, apátridas, y genocidas.
Ojalá que en un instante de lucidez nos respondan: ¿Hasta dónde estarán dispuestos a llegar en su ambición de poder? ¿Cuándo asumirán la responsabilidad por sus actos? ¿Seguirán subestimando a nuestro pueblo? 
Citando al Sub-Comandante Marcos, en su carta a Eduardo Galeano del 02 de mayo de 1995: 
“Me enseñó el Viejo Antonio que uno es tan grande como el enemigo que escoge para luchar, y que uno es tan pequeño como grande el miedo que se tenga. «Elige un enemigo grande y eso te obligara a crecer para poder enfrentarlo. Achica tu miedo porque si él se crece, tú te harás pequeño», me dijo el Viejo Antonio una tarde de mayo y lluvia, en esa hora en que reinan el tabaco y la palabra”. 
El coraje del Comandante Hugo Chávez, despertó al gigante colectivo que somos, devolviéndonos la dignidad. Hoy nos enfrentamos a una encrucijada histórica, por un lado está la Patria, por otro están aquellos que ambicionan entregarla al imperialismo, aunque eso signifique solo quedarse con las migajas. 
Ante cada ataque del imperialismo y sus lacayos, más me convenzo de que estamos del lado correcto de la historia, del lado de la Patria. 
Hoy junto al Presidente Nicolás Maduro, somos la dignidad hecha pueblo, somos el amor hecho revolución, somos la fuerza hecha futuro.
 
Heryck Rangel
19 de mayo de 2020. 
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