Un hombre carga una bolsa en las cercanías de la plaza Bolívar de Tucupita. Imagen ilustrativa / Tanetanae.com.

Algunos deltanos han asegurado que, para poder tener acceso a la alimentación, han tenido que vender sus electrodomésticos, y hasta ropa, con tal de mantenerse en medio de una dura situación por la que atraviesa Venezuela.

Un deltano que apenas cuenta con un sueldo mínimo, admitió haber vendido parte de sus electrodomésticos con tal de tener comida. Ha visto recrudecer la crisis con la pandemia.

El valor de una licuadora de la marca Oster tiene un precio de 40 dólares, mientras que una usada, un coste de 20 dólares, en Tucupita. Una plancha para prenda de vestir mantiene un monto de 18 dólares. Usada, un precio de 12 dólares. El salario mínimo de Venezuela no arriba a un dólar al mes.

Mario Rivas es una de las personas que vendió su plancha para ropa y su licuadora,  para comprar comida. El tiene dos hijos  y apenas gana por la gobernación del estado Delta Amacuro, lamentó que su pago sea de 400 Bs quincenal, monto con el que solo compra una harina de maíz.

De acuerdo con Rivas, los dos equipos electrodomésticos se los había ganado en una rifa en diciembre del año pasado, pero esta vez tuvo que venderlos porque su familia tenía días comiendo “muy mal”. La venta de los dos equipos sumó 30 dólares para él.

“Tuve que venderlos para comprar comida. Si no fuera por esa plancha y la licuadora, ya estuviéramos 5 días sin comer nada, aunque pensé vender el televisor también”, dijo el señor Rivas.

Los deltanos que cuentan con más dinero aprovechan esta coyuntura para comprar los electrodomésticos a las personas que no tienen comida, así es como logran poseer los equipos más baratos en Tucupita.

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