Eudo Torres cultivó pacientemente la cualidad que marca la diferencia entre uno y otro locutor deportivo, la personalidad del narrador. Tiene un estilo propio y eso es difícil de imitar, más aún de lograr.

Hace mucho que el nativo de Nabasanuka, comunicador social de vocación y entusiasta cronista deportivo por afición, comprendió las claves del oficio y subió de nivel, acechando la maestría.

Con un poco más de ejercitación y ligas recurrentes que demandarán mayor esfuerzo, estaría ya entre los grandes del país. Lastimosamente en oriente no abundan las competencias de primera ni es bien pagado el oficio.

Con un potente timbre de voz y una elegante dicción, maneja los tiempos del juego como un esmerado maratonista que sabe cuándo y cómo prodigarse en esfuerzos, y cuando ceder.

Sus efluvios sonoros caen sobre la jugada como un alcatraz que se mece consustanciado con las olas, relatándola con naturalidad y solvencia.

Quienes lo escuchan siguen el juego con la serenidad de quien viaja lejos y se sabe en manos de un buen chofer, que lo guía con prestancia y conocimiento de causa a puerto seguro.

Lo de Eudo es encomiable, sin hacer bulla ni ruido, ni pregonar a los cuatro vientos que es el mejor, nos vamos acostumbrando a su estilo y él a nuestra invisible presencia, en un baile armónico que es la meta de toda copula radiofónica: la síntesis espiritual de oradores y escuchas, el regusto del narrador por su obra de arte y el deleite del fanático por el impecable lienzo del encuentro deportivo en sus voces preferidas.

Con Eudo Torres, el fútbol de salón ha sido bendecido.

El próximo viernes podrá escucharlo a través de radio Fe y Alegría Noticias Tucupita 92.1 FM, narrando las incidencias del encuentro entre Delta te Quiero y Guerreros de Monagas en el marco de la Liga superior de fútbol de salón.

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