Por José Ángel Sarabia Rojas

“Como era muy aficionado a los caballos, Sandoval sacó un programa llamado recta final, que tuvo mucho éxito.

La obra cumbre de Sandoval fue tener la idea de sacar un programa informativo conmigo. Únicamente eran dos las personas que leían las informaciones, Abraham Gómez y Nicasio Bolívar, si mal no recuerdo; después de que estas personas se fueron, entró Flor Herminia y una muchacha de nombre Diocelina Antoima, que recibían muchos aportes de Sandoval, el eslogan del programa era: el informativo -no recuerdo el cierre de la frase-, el pueblo dice lo que siente.

Lo que admiraba de Eulio, es que nunca fue locutor rastrero (de estar bien con el gobierno y tirarle piedras a la oposición), cumplíamos con el reglamento, es decir aplaudíamos los éxitos de la política y también criticábamos cuando correspondía.

Después de esto, inventamos un eslogan que lo oímos en una emisora, porque nos la pasábamos sintonizando la radio de Colombia para escoger formatos de cuñas, y hacerlas, el eslogan que sacamos decía “y donde están las hojillas cortadoras, por qué no cortan ahora, como cortaban primero”, y muchos políticos se molestaban, porque lo tomaban como una punta, y nosotros insistíamos “si ofreciste y no cumpliste eras hojilla cortadora”, de tal manera, que ese programa tuvo un tiempo en el aire, nos fuimos rotando hasta que llego Emeri a la gobernación.

Radio Tucupita tenía dos clientes estrella, que no los tenía ninguna emisora en este país, teníamos la gobernación del estado y el concejo municipal.

Después inventamos el galerón, que nos dio muchos frutos, siempre que la emisora cumplía años, vendíamos cuñas y hacíamos el festival en el parque anexo a la plaza Bolívar.

La industria Pampero hacia un festival de galerón en el pabellón Pampero de Caracas, donde se presentaron los grandes cantantes y animadores del país, una noche montaron a Sandoval y a mi persona, y eso que estábamos empezando.

Yo me acuerdo que una vez Armando Obdola nos dijo: ese festival del galerón vamos a llevarlo a la radio de Maturín que nos están haciendo una invitación, y nosotros seleccionamos a cuatro galeronistas de aquí de Tucupita, me acuerdo del León de la Campana, Lino Hernández, y el Chacal de Guasina, Jesús Navarro, un muchacho llamado popularmente “el Pollo de Clavellina” y otro muchacho llamado Curiñatá.

El mes de diciembre estaba saturado de publicidad, por que éramos nosotros los dos que estábamos en la emisora en ese tiempo, allí en la radio, de tal manera, que el control era por números, el número 225 era el restaurante El tucán, el de tus abuelos o padres tuyos, donde nos daban comida y no nos cobraban.

Yo me acuerdo que una vez estábamos jugando ‘quien paga’ en dominó y habíamos pedido bastante, y Sandoval hizo una tranca y se metió el doble seis en el bolsillo y se vino (risas), cuando uno de tus familiares fue a recoger las piedras vio que faltaba el doble seis y se fue a la emisora a preguntar por la piedra doble seis (molesto), y Sandoval dijo, “ssshhh, silencio, no digas nada, silencio en la noche, aquí está el doble seis, me lo había metido en el bolsillo (risas)”.

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