Exxon devela la jugarreta de Guyana

Cuando falta apenas una semana para que el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, decida si remite a la Corte Internacional de Justicia la reclamación que viene haciendo Venezuela de la Zona del Esequibo, a los especialistas en esta materia, como el Dr. Abraham Gómez, les preocupa el silencio que se sigue manteniendo desde la cancillería y la omisión que al respecto se hace en la Asamblea Nacional Constituyente:

“Permítame exponer, brevemente, un Principio conocido en el Derecho Internacional Público denominado Aquiescencia, que consiste en la permisividad en la que han incurrido nuestros gobiernos. La aquiescencia o consentimiento tácito para que Guyana haya hecho concesiones a transnacionales para la exploración, explotación y comercialización de las riquezas de la región esequibana. Guyana ha hecho lo que ha querido con esos 159.000 kilómetros cuadrados. Es decir, que si nos hemos quedado callados ante los desmanes y arbitrariedades de los guyaneses, eso se pagará caro, pronto, en los tribunales internacionales”.

El Dr. Gómez abunda en detalles con otra figura jurídica: “prestemos mucha atención además a lo siguiente, aunado al principio de Aquiescencia ya citado, tal vez resulte fácil a Guyana invocar, en la Corte Internacional de Justicia, otro principio, no menos interesante, el de Estoppel en que ha caído este gobierno cuando hace constantes loas y mantiene conductas omisivas, que reconocen y legitiman con silencios cómplices el trabajo que adelanta la  parte guyanesa en conflicto con lo cual (in)directamente podría  quedar  anulada o desestimada la demanda”.

“Se acaba de descubrir – expone Gómez en su condición de estudioso del tema– lo que siempre ha sido nuestra sospecha, en el sentido de que Guyana nunca estuvo interesada en dirimir nuestra reclamación mediante los Buenos Oficios, por cuanto la Exxon entregó la semana pasada 20 millones de dólares en acto oficial, al presidente David Granger, para sufragar los gastos que ocasione la contratación de abogados y asesores para que demuestren que Venezuela no tiene razón en sus contención”.

El bloque Stabroek, que ocupa una extensión de 26.800 kilómetros cuadrados, se encuentra en la cuenca entre Guyana y Surinam y es reconocido por el Servicio Geológico de EE U. como la segunda mayor área del mundo con petróleo sin explorar.

“La Exxon precisamente es  la empresa más interesada en que Guayan conserve la Guayana Esequiba, ya que ésta junto a 28 compañías de distintas procedencias han recibido las concesiones inconsultas, displicentes y descaradas para que aprovechen los recursos petrolíferos, forestales, hídricos y energéticos en la zona que reclamamos con suficiente documentación”.

“La Exxon sabe que entregando la citada cantidad de dinero al gobierno guyanés, para que pague los gastos en este juicio internacional que se iniciará el próximo año, compromete a ese oficialismo para continuar en connivencia en esta ilegalidad”.

Tantas veces como sea posible y necesario, me permito insistir que el Acuerdo de Ginebra firmado el 17 de febrero de 1966, que acaba de cumplir 50 años,  viene a ser el único instrumento jurídico vigente donde está vívida y plasmada la controversia y pone en tela de juicio lo que ellos han pretendido dejar sentada como “cosa juzgada”.

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