Abelardo Mendoza a la derecha / Foto: Radio Fe y Alegría Noticias.

Familiares de waraos víctimas de disparos por parte de una comisión de la GNB en aguas deltanas, niegan tener relación con el cargamento de presunta marihuana hallada en una inspección realizada  siete días después del incidente, donde una niña y una mujer embarazada perdieron la vida.

En este hecho, fallecieron madre e hija. Belkis Mendoza de 26 años de edad- con seis meses de gestación- y Samanta Mendoza de 6 años de edad, que acompañaba a sus padres a cargar agua dulce desde un sector cercano a Mariusa, población ubicada al norte del estado Delta Amacuro.

Abelardo Mendoza, hermano de la fémina en gestación y tío de la menor quienes murieron tras ser impactadas por balas de un AK-47 en una zona fluvial perteneciente a la jurisdicción del municipio Tucupita, negó la supuesta relación con el hallazgo de un cargamento de droga y explicó las circunstancias que los llevó a estar en las lanchas implicadas.

El día de la muerte de su hermana y su sobrina, dos embarcaciones partieron desde Mariusa hasta un “pozo” donde es posible encontrar agua dulce, porque su comunidad está ubicada al margen del océano Atlántico, donde solo hay agua salobre.

El 29 de mayo, los residentes de Mariusa se organizaron para el viaje en busca del agua; una diligencia  que es habitual en la mencionada localidad warao.

Después de cargar 18 bidones de agua, retornaban a su comunidad. Una primera embarcación aborigen fue alcanzada por una lancha tripulada por dos trinitarios conocidos, a quienes le pidieron la cola para aligerar la carga: 9 personas subieron a la lancha de los extranjeros.

Minutos después, alcanzaron al segundo bote y procedieron a dar el aventón a otras 11 personas.

En la ruta, se encontraron con una comisión de la GNB, quien habría hecho caso omiso a los waraos al tratar de identificarse, habiendo reconocido a uno de los funcionarios de apellido López, que posteriormente se conoció que es sargento del mencionado organismo de seguridad,  destacado en el comando fluvial de Pedernales.

El militar habría disparado contra el bote en dos ocasiones de forma seguida, y luego una ráfaga de tiros, que alcanzó a tres personas, logró darles a tres personas.

Al contextualizar lo ocurrido, las víctimas niegan que guarden relación con la presunta carga de marihuana que fue encontrada luego de una inspección practicada después de 7 días desde que estos botes fueron retenidos.

Aseguran que su presencia en el lugar era circunstancial, y era exclusivamente por el aventón que le daban los trinitarios porque su ruta conducía hacia un lugar muy próximo a Mariusa, comunidad donde residen los waraos.

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