Afortunadamente el incidente se produjo a las 3 de la madrugada del martes,  en el barrio el Palomino del municipio Tucupita, informó uno de sus residentes.

El horario de lo ocurrido jugó un papel importante para que los daños no causaran la muerte de algún otro ser vivo, tomando en cuenta que una canina muriera electrocutada.

Más allá de un sonido rechinante y el susto de los vecinos del sector, el suceso no tuvo mayor alcance fatal.

Hasta las 10 de la mañana del mismo día, trabajadores de Corpoelec aún se esforzaban por restituir el servicio.

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