Los establecimientos comerciales de la capital deltana ya habían sentido la crisis económica desde finales del 2014, algunos productos como la harina de trigo y  de maíz, siguen desaparecidos de los anaqueles; cuando estos productos  llegan a algún comercio de distribución, se forman colas kilométricas y desordenadas en las que impera la ley del más fuerte.

Apenas en el primer mes del año 2016, los abastos deltanos se han visto mucho más afectados y en una crisis mayor, en meses anteriores los anaqueles habían sido surtidos con varios productos como quincallas, dulces o galletas, y algunos enlatados, sin embargo, en los últimos días se han observado anaqueles extremadamente vacíos, la situación es nueva en Tucupita,  al menos con los dulces o galletas y enlatados que antes ocupaban los estantes.

Deltanos estiman que para los próximos meses, la escasez seguirá siendo una traba para la estabilidad de los venezolanos, esto  mientras en las altas instancias del poder, como la Asamblea Nacional y el ejecutivo, se sumen en debates fuera de las prioridades del país.

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