Gobierno quiere liquidar el revocatorio en Delta Amacuro a fuerza de matemáticas

El CNE como que se trajo al mismísimo Malba Tahan, “El hombre que calculaba”.

Con 33 maquinas esparcidas en un territorio, en parte selvático, en parte rural, en el segundo estado con la densidad poblacional más baja del país, en plena crisis económica y con fuertes restricciones para adquirir el combustible, el flujo de personas en horario de oficina debe ser tal, que una masa desbordada haga largas colas todos los días para estampar su rúbrica y eso es casi imposible.

23.409 firmas / 33 maquinas = 700 firmantes promedio por maquina, que deben multiplicarse en Tucupita para rebatir las dificultades propias de los Caños, y combatir la apatía en ese municipio casi bolivarense, que es Casacoima, si quieren obtener resultados positivos, son una muestra de las dificultades numéricas implícitas en la jornada. Para dar una idea, en las parlamentarias fueron 295 maquinas, un 90% más que ahora.

23.409 firmas / 10 centros = 2.340 firmas por centro, cuando son normalmente unos 180 centros, es otro indicador para reflexionar.

Cual casino al que nunca se le gana, el gobierno a través del CNE hizo acopio de sabiduría numérica y de astucia electoral, y planteó un acertijo muy complejo.

Además, esos 3 días, 26, 27 y 28 de octubre, habrá graduaciones en la UTD Francisco Tamayo, harán entrega de proyectos en otros estados del país, el gobierno organizara movilizaciones con destino a la capital, abundaran los operativos medico asistenciales y de alimentos, en fin habrá un amplio menú de opciones para distraer a la población.

Sin ánimo de desanimar, pero “el todos y cada uno de los estados” ha sido lapidario.

Aun así queda una rendija, el empuje de la oposición y la “voluntariosidad” de los manifestantes son las cartas a jugar, si de veras quieren revocar. Nadie tiene la última palabra ni es dueño de la verdad absoluta.

POR AHORA, pueden dormir tranquilos los rojo rojitos. Otra cosa es la conciencia.

Loading...