Mientras que en los estados vecinos reportan la posibilidad de que se agote el combustible, en Tucupita ha estado llegando con total normalidad.

Las estaciones de servicio permanecen casi vacías algo que casi nunca ocurre.

Los deltanos llenan sus tanques con tranquilidad, sin inquietarse por los anuncios de un posible desabastecimiento que pregonan personeros políticos.

Funcionarios del gobierno que pidieron no ser identificados, indican que pudiera tratarse de efecto temporal producto de la carencia de efectivo para adquirir los dólares con los que se paga el combustible destinado al contrabando, lo que hace que se reduzca la demanda.

El ejecutivo regional no ha emitido señales de alarma, generando una aparente serenidad en el colectivo.

Lo cierto es que el gobierno nacional hace esfuerzos ingentes para mantener abastecido el mercado interno, sin saber hasta dónde le llegue la gasolina.

 

 

Loading...