¿Hablaron?

El exjefe de campaña de Loa y la exjefa de campaña del GPP en el último proceso electoral, habrían hablado.

Aparente, supuesta y probablemente sostuvieron conversaciones. Con la gobernadora habló antes de la campaña, ahora le corresponde hacerlo con la alcaldesa.

Se trata de bajar peldaños para subirlos de nuevo. Quien más para ayudarlo a subirlos, que el último de los peldaños antes de la gobernación. O el penúltimo de los peldaños en el poder Ejecutivo de un estado, la alcaldesa mayor.

¿Lo sabe Lizeta?, no se sabe, aun cuando, lo más lógico es que lo sepa. Difícilmente la alcaldesa se atreva a encararla y declararle la guerra, estableciendo ese tipo de contactos sin su autorización, en un momento en el cual la mandataria se vio favorecida por una diferencia superlativa de votos en las últimas elecciones.

La alcaldesa está al corriente de que a Lizeta le cuentan todo, o casi todo. Nunca falta quien quiera ganar prebendas informándola.

Indicios

La rectora del estado hizo poca alharaca luego de vencer al que se perfilaba como su más fuerte contendor, no hizo leña del árbol caído.

Por su parte, el retador N° 1, que ahora bajó escalafones en el ranking -sin descender mucho-, anduvo haciendo lobby en la capital, en procura del perdón político, indulgencia que toma tiempo conseguir.

En política no hay puentes rotos. Nunca nadie deja de hablarse ni en la peor de las circunstancias, es un mundo muy práctico y utilitario.

¿Hablaron? Casi seguro. ¿De qué? Pronto lo sabremos.

 

 

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