El desespero se hace más notorio en Tucupita.

Un par de papel higiénico, algunos escasos kilos de harina de maíz, arroz y otros productos de la cesta básica que llegan a los automercados,  son motivos para que muchos deltanos se aglomeren en las cercanías de los comercios.

La crisis ha alcanzado niveles insostenibles y ya no es extraño ver a varios deltanos suplicando la venta “aunque sea de a uno”, como suele escucharse mientras los propietarios de los comercios, en su mayoría asiáticos, tienden a negar las ventas, algunas veces por temor a la multitud, por la hora, o en ocasiones porque simplemente no quieren expender.

El estrés en los usuarios que se desesperan es más evidente cuando pasan las horas y cae la noche, esto mientras, recorren las calles de Tucupita y no logran comprar productos.

La desconfianza en las autoridades también ha empezado a mermar hasta el punto en que civiles sin ningún tipo de autoridad de orden o control, han exigido a los comerciantes permitir la revisión de sus depósitos para constatar la existencia o no de los rubros.

La desesperación ha sido otros de los aspectos más recurrentes en las calles de Tucupita, usuarios corren literalmente las calles del centro de la ciudad cuando se enteran de la llegada de algunos productos de la cesta básica o que han salido cierta cantidad da panes que rápidamente se agotan, mientras las colas se hacen más comunes.

Mensajes de textos, grupos de Whatsapp, llamadas telefónicas, informaciones en redes sociales como Facebook y “radio bemba”, sirven como medio para regar una información cierta o no; pero que produce inmediata reacción en masas.

Loading...
Compartir