¿Hasta cuándo postergarán la designación de Juan José Jaramillo como cronista de Tucupita?

Hasta que les dé la gana, parece. No tiene otra explicación.

Sin razones de peso, se empeñan en postergar una de las elecciones más fáciles, sencillas, justificadas y justificables que haya podido haber en la historia del Delta.

En Stricto sensu o sentido estricto, en función de la tarea que hace mucho viene desempeñando, incluso cuando oficialmente había cronista oficial, cubre todos los aspectos y baremos posibles.

Es una persona honorable, tiene una profusa obra escrita, posee las credenciales académicas necesarias, sigue produciendo, genera contenidos a diario, emplea diversos medios para difundir los resultados de sus investigaciones, nadie pone en duda sus conocimientos, no tiene maculas ni tachaduras que desdigan de su honestidad intelectual y personal, fue respetado como docente y lo sigue siendo por quienes tuvieron la fortuna de ser sus alumnos, fundó una familia ejemplar, es querido y admirado, vive en la Sultana del Manamo, es de Tucupita, que más. Aunque pudiéramos seguir alargando la lista, no es necesario.

Los otros candidatos merecen sumo respeto, los hay de mucha valía, sin embargo, creemos que también ellos coincidirían en otorgarle la designación.

Autor de varias obras que, con la excepción de algunos ejercicios narrativos, denotan una clara intencionalidad, su objeto de estudio es Tucupita y a ella quiere legarle una historicidad reciente, en secuencia de numerosos estudios del pasado, abarcando un espacio que comprende el marco de tiempo en que fue territorio y se convierte en estado, conectándose al mundo a través del aeropuerto y la carretera nacional e ingresando mediante las nuevas tecnologías a la modernidad. Jaramillo rescata el pueblo pintoresco y provincial, que a pasos agigantados y a un ritmo vertiginoso vio difuminarse su identidad y convertirse en un ámbito social en busca de nuevas definiciones de sí mismo.  

A ese menester consagra sus afanes y sin temor a equivocarnos, podemos afirmar que amén de los proyectos que tendrá, que de seguro son muchos, atesora muchos borradores en el horno casi listos para ver la luz.

Ni él nos pidió que fijáramos posición ni nosotros le pedimos autorización para hacerlo, sencilla y llanamente nos vimos en la obligación, a causa de una formalización y refrendamiento que ha sido retrasado sin que pesen razones razonables para ello, a pronunciarnos.

Reiteramos, es una de las elecciones más fáciles, sencillas, justificables y justificadas que haya podido haber en la historia del Delta.

 

 

Compartir contenido

Vamos a encontrarnos en Telegram https://t.me/Tanetanaedelta