Foto de Eudo Torres.

Es el constante aumento de números de vehículos o la poca cantidad de combustible con que estarían surtiendo a los puestos de servicios de gasolina en Delta Amacuro, pero lo cierto del caso es el abultado número de vehículos en todas las estaciones.

El fenómeno de las colas en las bombas de gasolina no se habían observado en Tucupita sino hasta mediados del 2015, cuando de forma considerable, aumentó después de los problemas internos de surtido por parte de Pdvsa en medio de una  supuesta guerra económica como lo ha asegurado el actual gobierno.

Ya en el 2002, una situación similar se había vivido en Delta Amacuro pero con la particularidad de ser parte de una situación coyuntural del país y el golpe de Estado ocurrido.

La realidad deltana tiene varias aristas que en ocasiones no son explicables al considerar que la tesis de “más carros, mayor demanda” no es compatible con la actual crisis que vive el parque automotor en toda Venezuela y por ende, afecta a los conductores deltanos que no hayan repuestos e insumos fácilmente.

La segunda tesis, la de “poca cantidad de gasolina” en las bombas empieza a cobrar más relevancia dado algunas conjeturas por parte de los usuarios: la actual “crisis” de la gasolina, el supuesto cierre de la bomba de San Rafael cuyo mayor porcentaje de carburante estaba destinado a la venta de usuarios del sector fluvial.

Algunos sostienen que el aumento de la gasolina al que hace referencia el gobierno nacional, también puede estar afectando en las supuestas compras “nerviosas” del combustible al no conocerse a ciencia cierta si el aumento va a ocurrir, o en todo caso, cuándo se hará efectivo.

 

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