I

Existen fórmulas que inevitable, invariable y lógicamente, conducen al éxito: un mercado creciente + un negocio en alza, el de las telecomunicaciones, el más prospero del mundo + la empresa de telefonía celular más grande de Venezuela, amparada por el gobierno, y propietaria de la plataforma tecnológica satelital que suministra servicios a las restantes empresas del sector, algo así como un monopolio + personal formado, proactivo, competente, capaz, dirigido por un equipo gerencial de primera, constituido por Yoairis e Ismenia + la mejor ubicación, el punto hecho, un excelente local-, en fin: todo. Absoluta e incontrastablemente TODO.

Y sin embargo, increíblemente no es así, no funciona, sus números están en rojo y de continuar operando con tantas privaciones y carencias, no se descarta que cierre.

Se trata de Arpi’s celular, en calle Petión.

II

Ismenia Vidal es inquieta, dinámica, seductora; una ejecutiva de alto perfil, que destacaría en las mejores empresas del planeta.

Por eso mismo, padece horrores cuando la compañía bajo su tutela no avanza, se estanca, casi como quien ve morir lentamente a un hijo.

Preocupa verla quejarse, observarla como la buena capitana que es, luchando a brazo partido para que Arpi’s no naufrague, para que, la que fuera conceptuada por Movilnet como el agente autorizado Nº 1 del país en calidad y atención, recupere sus laureles, vuelve a reverdecer.

Conmueve mirarla compungida, triste, mientras espera por un milagro, que revitalice su proyecto de vida y extienda las alas de halcón de antes.

Por fortuna, sus respuestas aunque traspiran desasosiego, también transmiten ilusión y esperanza.

1.- Me preocupa algo, al entrar en Arpi’s pude observar varios cartelitos en la puerta indicando: no hay, ¿es más lo que no hay que lo que hay?

I.V.: No es así, realmente hay más, más ganas de luchar, de salir adelante.

Ahora bien, siendo justos y realistas, el país padece un fuerte deterioro económico, si la marca Movilnet no dependiera del subsidio del gobierno estaría quebrada, por tanto, ese no hay en existencia realmente es más no hay.

Sin embargo, las ganas están intactas, aún quedan muchas ganas de luchar por rescatar aquello que Movilnet fue, la empresa de telefonía celular y prestación de servicios en el área de telecomunicaciones más grande y potente del país.

2.- Te he escuchado muchas veces comentar que Arpi’s, fue la número uno, ¿era realmente así o se trata de un eslogan publicitario?

I.V.: Ambas cosas, el eslogan es cierto, fuimos y somos el Nº. 1 en servicio y calidad, porque aquí había de todo, desde la mejor atención hasta lo más mínimo que buscaras para el celular, y al día de hoy, a contracorriente de aquello que representábamos, no tenemos línea desde el 27 de febrero, no contamos con sistema, nos bloquearon antes del apagón, no contamos con herramientas de internet desde el mismo 27 de febrero, y eso que estamos en julio.

3.- Ver el negocio vacío, ¿personalmente te ha afectado?

I.V.: Sí, completamente, me ha afectado demasiado, en algún momento estuve, no digamos que deprimida, en ese estado de necesitar medicamentos no, pero si estuve un poco desmotivada, angustiada incluso, por ver que no puedes, que a pesar de tu entusiasmo, por más que tú quieras, no puedes  lograr las metas ni los objetivos propuestos, y es que realmente, aunque te sometas a un proceso de negación no se puede, porque la crisis nos afecta a todos completamente.

Psicológicamente intento blindarme, me lleno de entusiasmo, voy a la tienda y procuro ir creando conciencia en cada cliente que va a la tienda, de que entre todos podemos sacar al país adelante.

4.- Esa visión que tenías desde un principio, cuando dieron los primeros pasos, ¿hasta qué punto se redujo? ¿Qué lograste hacer? ¿Hasta dónde llegaste y en qué lugar te quedaste?

I.V.: Nuestra motivación siempre fue, enseñar y ejecutar en grande, tuvimos nosotras, una sucursal en Temblador, de hecho, fui yo la encargada unos dos meses hasta que la empresa agarró el hilo de la mano de un encargado, estuvimos también en la plaza Bolívar, tuvimos una sucursal que se quemó y bueno, ya empezaba la crisis, no tan fuerte, pero, ya volverla abrir, no fue fácil, de hecho, de los equipos que se salvaron, que fueron todos, no apareció ninguno.

Tener tres, la principal, que es donde estamos, y dos sucursales, se redujo a esto, a ésta crisis de hoy en día, a veces decimos que vamos a terminar en buhoneras.

5.- ¿Que tanto han sacrificado para continuar adelante?

I.V.: Hemos sacrificado mucho, como por ejemplo, el personal, porque ya no le podemos pagar un sueldo, llegamos a tener, incluidas nosotras, casi unas 20 personas, y en esta principal, 7 personas, hasta 8 por temporada, porque los clientes deben ser bien atendidos.

Hoy en día trabajamos solo con 2 personas, bueno, en total son 4, dos en la mañana y dos en la tarde, porque debido al transporte no pueden venir, las personas viven lejos, en Villa Rosa, San Rafael, y las otras dos personas que viven más cerca, en el centro, están en Delfín Mendoza y una por calle La planta, pero al final, se vienen caminando y se van caminando todos los días. Al ver que en un día vendes tan pocos equipos, tú dices, como se le puede pagar a un empleado, no se puede.

6.- ¿Han considerado desprenderse de la empresa, cambiar de rubro?

I.V.: En lo particular, en algún momento me ha provocado tirar la toalla, salir corriendo, pero, son segundos, minutos, momentos, creo, que todos nosotros en Venezuela hemos sufrido esos bajones, esa tristeza, ese desanimo pero no, estamos hecho la mayoría de los venezolanos de buena madera, es como los robles, vamos a seguir adelante, vamos a lograr el rescate, empezamos este negocio, y va a cumplir 19 años este 18 de noviembre, empezamos con la bendición del monseñor “Kiko” en ese momento, cuando era párroco de Tucupita, un negocio pequeñito para ese entonces, con muchas ganas y muy próspero, que hoy día se ha visto muy deteriorado.

7.- Siempre termino preguntando, ¿has pensado en irte del país?

I.V.: Realmente si, pasó por mi mente en dos oportunidades, por cierto, algunos empleados se han ido del país, mi mejor trabajador, al que siempre le estaré agradecida esta en Chile, otra excelente trabajadora esta en Perú, otra se fue para Argentina, hace pocos días vino a darme las gracias y a despedirse de mí.

8.- ¿Qué pesó más en ti para que no te fueras?

I.V.: Realmente, no me fui porque soy una persona apegada a la familia, porque creo que la familia se hizo para estar unida, aunque no estés con mamá o no estés con la familia porque realmente no todos vivimos juntos, pero que tú en el país puedas trasladarte a visitarla; no es lo mismo que tú estés fuera y no puedas venir al país.

La familia es para estar unida, visitarse, reencontrarse en diciembre o en vacaciones, y no estoy dispuesta a alejarme o a dejarle mi Venezuela, a quienes la quieren destruir, creo que debo luchar hasta el último momento, confío mucho en Dios y sé que vamos a salir de ésta.

Venezuela es el único país consagrado al Santísimo Sacramento del Altar, y de aquí, con este aprendizaje que hemos tenido los venezolanos vamos a reconstruir una Venezuela próspera, de valores y de principios.

Va a ser un trabajo muy duro pero lo vamos a lograr, hemos soñado más en ésta crisis que lo que hemos soñado antes. En ésta crisis aprendimos a apreciar lo que tenemos y lo que no tenemos, tratamos de cosechar, de construir una sociedad con valores y con justicia, sin justicia no hay paz y sin paz no vamos a obtener tampoco la justicia.

Sueño con esa Venezuela de reencuentro, y sí, apuesto por esta nación, aquí me quedé, tengo mucho que dar por mi país. Creo que debemos apostar por nuestros jóvenes, darles conocimientos y así obtener un país libre, darle libertad, solos no podemos, pero lo vamos a lograr, con la ayuda de todos nosotros los venezolanos y con el gran poder de Dios, así será.

 

 

 

Loading...