Jesús Seguías, presidente de DatinCorp, se ha convertido en un faro de luz en medio de las oscuras incidencias que atenazan la política venezolana.

Su pretensión de ofrecer orientación valida está sustentada en una profunda preocupación por la naturaleza de una crisis, cuyo fondo parece no tener fin condenando al pueblo venezolano a una vida caótica, en la cual el denominador común son las frustraciones y carencias.

Las opiniones que ventila a través de su Twitter, tienen una fundamentación lógica, los estudios de opinión que realiza a diario y que bajo otra forma, son enviados a los clientes de su consultora mediante un pago.

Es decir, prácticamente sin costo alguno tenemos acceso a información fresca y reciente, que emanada de datos y cifras veraces, ilustra la situación real del país.

Lo que Seguías manifiesta parte de un termómetro sustentado en su credibilidad como agente de opinión y en la excelente ponderación de su empresa en la realización de consultas publicas y estudios de mercado.

Otra cosa es el énfasis con que manifiesta su sentir, en forma de sentencias casi apocalípticas procurando que los líderes de nuestra nación despierten y la población comprenda que los falsos derroteros conducen a un peor destino que aquel que padecemos y al que no vemos fin.

Tweets de Seguías  

1.- Político que se paraliza y deja de dar respuestas es candidato a ser desplazado. El cambio es un principio, no una opción. La política es intrínseca al dinamismo social, nunca deja de moverse. Siempre está bajo procesos continuos de cambio. Quedar fuera de juego sí es una opción.

2.- Venezuela es un barco lleno de agujeros en plena alta mar y en medio de un ciclón. Y lo peor. En el barco hay dos tripulantes que se abrogan el título de “capitán”. En medio de sus conflictos y odios optaron por abrir más agujeros al barco para que el otro se hunda. Válgame Dios.

3.- Definitivamente, la respuesta que han dado algunos a este twitt revela que quienes abren más agujeros al barco en el que navegan no son solamente los capitanes sino muchos tripulantes también. Pues sigan en su locura abriendo agujeros y acelerando el naufragio.

4.- Pedir unidad en torno a estrategias fracasadas (y que además están agravando la crisis del país y el sufrimiento de los venezolanos) es un soberano despropósito político. Nada cuesta explorar nuevas estrategias. El cambio es mayor garantía de unidad que aferrarse a caprichos.

5.- Una ciudad se encuentra bajo un terremoto devastador. Al cesar, comenzará el salvamento y rescate de víctimas, y luego la reconstrucción. Ponerse a discutir cómo debe ser la nueva ciudad y quién la va a gobernar cuando aun hay personas gritando pidiendo auxilio, es criminal.

6.- Un crimen. Una pareja con 5 hijos entran en conflicto de infidelidad. De pronto los 5 hijos sufren un accidente y están en terapia intensiva. La pareja insiste seguir discutiendo sus diferencias en ese momento. La pareja son Gob. y Opo. Los hijos son 30 millones de venezolanos.

7.- Los venezolanos no aguantan más la crisis económica, la crisis de servicios públicos, la pandemia, la crisis emocional. La que menos le importa es la crisis política. Es urgente un acuerdo nacional. Hay que hacer un alto en la confrontación. Esta es suicida y también criminal.

8.- Venezuela está casi a la deriva, sin liderazgo y enfrentando prácticamente solos la peor tragedia de nuestra historia. Hay que reconstruir la esperanza a partir de la mayor unidad nacional posible (no sólo opositora). Esa es la clave. Es urgente. Es tarea de políticos verdaderos.

9.- La ruta electoral y la ruta insurreccional y militar conllevan altos riesgos, sin duda. Entre ambas, la más difícil y la que más ha atornillado a Maduro es la segunda. La que más le ha creado dificultades es la electoral. Y aún hay quienes discuten tercamente lo que hay que hacer

10.- Tras 7 años, los hechos han demostrado a partidarios del “Maduro Vete Ya” que el chavismo gobernante, a pesar de su debilidad, sí es un elefante político, aun conserva un gran poder de coacción. Conclusión: los elefantes se comen despacio, con inteligencia, no con el hígado.

11.- Los venezolanos estamos pagando muy caro el proceso de aprendizaje de algunos políticos clave que embarcaron al país en estrategias mal diseñadas, matizadas de impaciencia e inmadurez. Ellos no tienen la culpa sino aquellos partidos que dejaron un vacío que alguien debía llenar.

 

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