El pasado 25 de enero, se conoció del fallecimiento de seis niños en tan solo 72 horas, hecho que llamó poderosamente la atención, y evidencia la grave crisis sanitaria en el bajo delta.

El Dr. Jesús Jiménez presidente de la Organización Socialista Indígena Bolivariano Unido (Osibu), aseveró que estas muertes no son normales, y no debe ser considerada como meras estadísticas, para afirmar que son normales dentro de las tenencias numéricas, “no pueden ser muertes sin importancia”, manifestó Jiménez.

Aclaró que desde hace tiempo mueren niños waraos, y no existe conocimiento real de los decesos, porque los centros médicos en zonas selváticas, no emiten certificados de defunción, por tanto, las muertes no son reconocidas oficialmente.

Señaló al Ministerio de Salud, como un órgano que no ha asumido so rol, y menos ha desarrollado verdaderas políticas de atención integral en salud a los aborígenes.

Explicó que el paciente warao, con una simple diarrea se deshidrata y puede llegar a morir en 72 horas, por las condiciones en que viven, y el pobre sistema inmunológico que tiene debido a múltiples factores como la desnutrición, y la tuberculosis.

En el caso de los niños, la tosferina ha sido la patología que más vida ha acabado, sumado a la falta de medicinas para su tratamiento, además, los niños waraos no cuentan con las vacunas adecuadas.

El doctor Jesús Jiménez llama a las autoridades de la salud a que solucionen y den una respuesta inmediata a la situación catastrófica que pasa el pueblo warao.

Las más recientes muertes ocurrieron en Mujabaina de Bonoina, Yarita, y Juarejoro de Guayo.

Alerta de tosferina

Jiménez advirtió que conoce reportes extraoficiales de una posible epidemia tosferina en las poblaciones warao.

Jerisabanoko, Manacal, Cuyubini, Barobaro, Bonoina, Yarita, con un alto riesdo de diseminarse dada la naturaleza de la enfermedad.

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