Joaquín Rivas: en 45 años como farmaceuta en Tucupita, nunca viví una situación peor

I

¿Cuál puede ser el tema de conversación en un hogar cuyos cinco integrantes adultos son farmaceutas?

La respuesta es muy sencilla: el país.

Esa familia existe y no está lejos que se diga, vive, transpira y se desplaza en pleno corazón de Tucupita a diario, es la estirpe Rivas.

El patriarca Joaquín y la señora Iris, la intrépida Ismenia, la serena Joairis y el apacible Joaquín Jr., son profesionales en esa rama de la química orientada a la salud.

Con varias farmacias en su haber, conocen como nadie la situación del sector, el estado de decaimiento de la industria y las falencias hacia el futuro.

Escuchándolos uno a uno, pudiera concluirse que la percepción de todos es muy pesimista, y jamás imaginaron que la economía y menos su ámbito empresarial, caerían en ese estado de postración.

Joaquín Sr., lo vive con especial tristeza al observar como la Campana de Gauss, luego de ascender por décadas, fue decayendo en forma asimétrica, con mucha rapidez, hasta tocar fondo.

El que imaginaba sería un retiro jubiloso, es ahora un ocaso preocupante en su fructífera existencia.

A pesar de ello, todavía sonríe, bromea, y se imagina el florecimiento de su actividad comercial con apenas un cambio de timón, que levante la curva de la Campana de nuevo.

Por algo es farmaceuta, y por algo sabe que un buen medicamento, cuando la tierra es fértil, noble y buena, habrá de curarla de males y sanear su organismo con suma celeridad.

45 años en el oficio no mienten.

II

1.- ¿Cuál es el volumen del inventario en comparación con años anteriores?

J.R.: Más o menos, un 15% de lo que teníamos en años anteriores.

2.- ¿Eso quiere decir que la venta se redujo en un 85%?

J.R.: Exactamente, se redujo en cantidad y en variedad; actualmente, los ingresos son muy pocos para poder cubrir los gastos de personal y todas las demás obligaciones.

3.- ¿Cuántos empleados llegaste a tener y cuantos tienes en este momento?

J.R.: Yo tenía 14 empleados, y ahorita tengo 8.

4.- Tengo entendido que te viste obligado a cerrar varias empresas.

J.R.: A cerrar no, pero si a reducir en gran cuantía el personal y la existencia de los inventarios.

5.- ¿Qué otras maniobras has tenido que efectuar para mantener las empresas abiertas?

J.R.: Como no hay medicinas, no se consiguen medicinas en el país, estamos diversificando la existencia de la oferta con rubros alimenticios, de limpieza, de aseo personal, porque si contamos únicamente con medicinas vamos a tener que cerrar el negocio, porque no las hay.

6.- En cuanto a ganancias, ¿alcanzas un 30% en promedio?

J.R.: No, ya eso no existe, los porcentajes rondan el 15%, el 16%, un 20% máximo.

7.- ¿Alguna de tus farmacias está en rojo, es decir, requiere sostenerse con el apoyo de otra?

J.R.: Se ayudan unas con otras, con respecto a las pocas medicinas que existen.

8.- ¿Te has sentido en algún momento con deseos de tirar la toalla y cerrar?

J.R.: Si, si, a veces me siento tan desanimado por la situación país, tan grave, que muchas veces he pensado si cierro o sigo aguantando la pela, pues.

9.- ¿Qué medidas podría tomar el gobierno para ayudar al comercio y a las empresas en general?

J.R.: Fomentar la producción nacional, dar créditos a la empresa privada, que está ya bastante deteriorada, y a las industrias que están cerrando, hay que inyectarles dinero, porque sin dinero no pueden hacer nada.

10.- ¿En qué volumen disminuyó la producción nacional de medicamentos?

J.R.: En un 90%.

11.- ¿Cómo hacen en estos momentos, los sustituyen por medicinas importadas?

J.R.: Estamos surtiéndonos con medicinas importadas, que están en un establecimiento legalmente establecido de mayoristas, nos están surtiendo con ellas para tratar de ayudar a paliar la situación.

12.- ¿Hay medicinas de vital importancia para el colectivo que no se consiguen?

J.R.: Si, como por ejemplo medicamentos para la leucemia, (azúcar en la sangre), antihipertensivos, cardiopatías, tranquilizantes, entre otros.

13.- ¿Existe algún proyecto que tenías en mente y hayas paralizado debido a la crisis económica?

J.R.: Sí, yo tenía una idea en calle Dalla Costa, en un local bastante espacioso, de construir una farmacia tan grande como las de la capital del país, iba a ser de un beneficio enorme para la población, porque iba a trabajar las 24 horas, permanentemente, y eso no se pudo cumplir, por la misma situación.

14.- ¿Pensaste en alguna ocasión en expandirte fuera del estado?

J.R.: No, porque sería lo mismo, no íbamos a lograr nada, quería crecer aquí, generar soluciones en el Delta.

15.- ¿Piensas que habiendo un cambio pueda generarse el crecimiento económico, que impulse la reactivación del comercio?

J.R.: Claro, las esperanzas son grandísimas, de que esto cambie para prosperidad del país, que todo el mundo prospere, esa es la meta, pero, con este gobierno no se va poder, tiene que haber un cambio, un cambio radical.

16.- ¿Has tenido alguna experiencia que te haya impactado, en cuanto a traumas por falta de medicamentos?

J.R.: Si, la muerte de algunas personas, el padecimiento de otras que sufren de enfermedades como ACV, diabéticos, me perturban continuamente.

 

 

 

 

 

Compartir contenido