Salma Suites y Salma Grill están hechos a imagen y semejanza de Jorge Salma.

Quizá no haya establecimiento comercial en Tucupita, más parecido a su dueño.

Esa similitud tiene un costo muy elevado, si la imagen de Jorge Salma no decae, la de sus hijos empresariales tampoco.

En una época en la que los negocios sacrifican decoración y espacios, volviéndose minimalistas y excesivamente prácticos, los “morochos” Salma continúan igual.

¿Cómo hace Jorge? Es su secreto. Sin embargo, la crisis lo golpea y mucho, tanto que no lo niega, y lo asume como una experiencia de aprendizaje que habrá de fortalecerlo.

Quebrado o no, parece decir como las modelos, “primero muerto, que destruido”.

Las siguientes respuestas, son su fórmula para salir adelante, saquémosle provecho.

II

Jorge, me llamó la atención que dijeras en una entrevista cinco años atrás, que el hotel Salma Suites, representa apenas el 10% de lo que esperas construir en sus alrededores, ¿sigues pensando igual? ¿Mantienes esa idea?

J.S.: ¡No solo es que siga pensando igual, es que sigo intentándolo cada día! Desde esa fecha hasta este momento, ese 10% tenía que haber estado en un 70%, según mis proyecciones y la buena marcha de la economía, algo que evidentemente no sucedió.

Lo que hoy en día podemos hacer es mantener cada negocio que uno tenga y ya con mantenerlo somos exitosos, mantener un negocio es un objetivo de hoy en día, ya no podemos pensar crecer como empresarios o construir; si la economía sigue así, es difícil, complicado. Bueno, aún estoy en un 15/20% de mi proyecto, pero, con la fe de que por supuesto llegare al límite que me impuse.

2.- ¿Cómo haces para pagar la nómina, cuando la situación económica empeora e ingresas cada vez menos dinero?

J.S.: Esa parte de pagar la nómina, la he ido resolviendo. Hoy en día, lamentablemente, tengo menos empleados que antes, estoy manejando entre 38/44 empleados directos, sin mencionar los indirectos.

A veces, por temporada crece el número, en función de los contratos que podamos hacer. Hago el esfuerzo por mantener un personal muy profesional, así no tenga su título; quien posea un don, quien sepa lo que hace, permanecerá aquí. Esa es mi motivación para mantenerlo y no perderlo.

Tengo muchos empleados aquí que están por irse para otro país, y pagándole bien es una manera de motivarlos a quedarse; le hago un favor a ellos, a su familia, a mí y a la empresa, al mantener personal competente, calificado, por eso hago el esfuerzo en pagar esa nómina.

3.- ¿Has necesitado de refuerzos o auxilios financieros para sostener este, que es tu proyecto principal?

J.S.: Hemos aprendido en estos momentos a improvisar en los negocios, podemos proyectarlos, podemos visionar, a veces yo mismo me siento, dibujo, trazo un mapa, para donde voy, hacia donde me dirijo, pero, siempre uno improvisa.

La situación económica esta como el clima, de repente está lloviendo y de repente pasa una nube, así estamos, entonces, sí tengo que sacar de otro saco, para poder tapar un hueco de esta empresa, resolver y mantener la imagen y la estética del hotel y el restaurante Salma Grill, lo hago; cuando veo que la empresa va bajando el porcentaje de ventas o la imagen como tal, hago un poco más de esfuerzo para mantenerlo.

Cada piedra y cada bloque de esta empresa tienen su historia y tienen sus lágrimas, porque esto fue hecho con mucho sacrificio, fueron como 10 años construyéndolo, yo perdí una década de mi vida construyéndolo.

4.- ¿Te has sentido frustrado en alguna oportunidad?

J.S.: Una vez me dijiste, Jorge yo no te conocí así, yo te conocí optimista, lanzado, pa`lante, ese día que me viste muy decaído, decepcionado, no hallaba que hacer, me provocaba bajar la santamaría del hotel, de Salma Grill, o encerrarme en mi casa y quedarme, más nada, quitarme las responsabilidades.

Entonces pensé, donde queda el nombre, la marca, donde queda la imagen que yo cree, la confianza que le di y que me dio la sociedad deltana. No lo puedo perder así, la gente confió en mí, ¿porque tengo que darle la espalda?, tengo que seguir allí y es un compromiso que tengo yo con el estado Delta Amacuro.

5.- ¿Te parece razonable que se incremente el monto de los impuestos?

J.S.: Si esa pregunta me la hubieras hecho hace 5 años atrás, quizás nadie levantaría la voz, nadie protestaría, pero, como es posible que hoy en día, que nosotros medio mantenemos cada empresa, cada negocio, bodega, local, y sostenemos personal, como es posible que en la condición en que nos encontramos nosotros, con una mano prácticamente delante y otra atrás, porque, además, son pocos los que están, se piense que 10 o 50 comerciantes puedan mantener un estado.

Siento que es un peso demasiado grande; no es el momento, si la economía cambia, pueden subir el costo del Seniat, el impuesto de la alcaldía y no tendríamos ningún problema. Yo estoy de acuerdo que se pague el impuesto a la alcaldía, está bien, que uno pague, pero uno también necesita respuestas, respuestas que no están en condiciones de darnos.

6.- ¿En qué fundamentas tu optimismo, que hace que continúes  adelante?

J.S.: Quizá, porque yo soy una persona que me considero resiliente, y a veces trato de que las persones me sigan por las redes sociales, quizás no directamente, porque a veces uno lanza unas indirectas motivadoras; es lo que uno escribe en el periódico para llegarle a las personas, para que sepan quién es Jorge Salma.

Esta es una oportunidad de enseñanzas y aprendizajes, veamos un lado positivo de esta situación crítica, que estamos atravesando nosotros los venezolanos, como por ejemplo, cuando estudiamos en una universidad, gastamos, es parte de la vida, es para obtener un título, ser un profesional y poder ejercer tu carrera, en este caso, estamos teniendo la oportunidad, independientemente de la edad que tengamos, de aprender no gratuitamente porque se nos está yendo la vida, estos últimos años que han pasado no los veamos como desgaste físico nada más, sino como una enseñanza para nosotros, y es para toda la vida.

Es una enseñanza para nosotros y para los que vienen más adelante, es una clase que estamos viendo y la debemos traspasar a los que vienen, a nuestros hijos, amigos, etc. Es una enseñanza porque estamos aprendiendo de la situación que estamos viviendo.

Si la economía da un giro positivo, créeme que nosotros vamos a ser los venezolanos más fuertes, más resilientes y blindados. Porque cualquier cosa que se nos ponga al frente, ya la veremos normal. Una elástica cuando tú la estiras, tensándola completamente, lograra su objetivo con un ímpetu extraordinario cuando la sueltes. Asimismo, cuando nos estiremos, veremos el resultado, y diremos valió la pena, el sacrificio, la espera, el desgaste físico, el desgaste de años de nuestras vidas pero aquí estamos.

 

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