La llegada de la lluvia, en mayo,  ha representado una solución a la falta de agua de una veintena de comunidades de Tucupita. Hay vecinos que aseguran desconocer desde cuándo no cuentan con la prestancia, apenas alcanzan a decir, “desde hace varios meses”.

Algunos afectados aseguraron tener que aguardar por la lluvia, para así poder tener agua en sus recipientes.

“Tenemos que esperar a que llueva para agarrar agua, de lo contrario no tenemos, menos mal ya llegó la lluvia”, declaró una persona vulnerada por la traba a la que se hace referencia.

Otro vecino que vive en el centro de Tucupita, admitió que, en su residencia, el agua que es suministrado por las tuberías de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), no ha sido constante y tiende a llegar con baja presión.  El deltano admitió también que, en ocasiones, logra llenar sus recipientes de agua aprovechando la lluvia.

“A veces tengo que agarrar agua de lluvia porque el agua que llega a mi casa por las tuberías no es mucho, llega de vez en cuando y con poca presión”,  afirmó el deltano.

En octubre pasado, la falta de agua se agudizó en Tucupita. La avería de cuatro bombas, tras un supuesto acto de sabotaje, según aseguraría posteriormente la gobernadora, Lizeta Hernández, dejó a unas 80 mil personas sin la prestancia, hasta los carnavales del 2019.

Apenas han sido repuestos dos – de los cuatro- aparatos. Hasta se desconoce si las restantes bombas serán puestas en funcionamiento pronto, al respecto no hay una nueva actualización informativa por parte de la oficialidad.

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