La vida de un migrante ilegal en Trinidad y Tobago

Conforme la difícil situación de Venezuela se agrava, más deltanos siguen tomando la decisión de marcharse a Trinidad y Tobago. Los naufragios que se han registrado en los últimos cinco meses,  no lo impiden, solo quieren llegar a un país donde puedan estabilizarse económicamente.

No obstante, no todos tienen un panorama claro de cómo es vivir en la vecina isla de Trinidad y Tobago, nación a donde 29 personas intentaron ingresar hace más de una semana, pero naufragaron.

Anderson Tovar, un joven de 22 años de edad que está residenciado en el municipio San Fernando de Trinidad y Tobago desde septiembre del 2019, reveló que, a diferencia  de Venezuela, ahora vive mejor.

“Haciendo una comparación, en algunos aspectos, yo diría que aquí estamos bien. En la parte económica, en la parte de la accesibilidad a los productos alimentarios, aquí con una semana de trabajo se puede comer bien, pero en Venezuela no es así”, destacó el ciudadano la mañana del viernes.

Él está viviendo con su esposa y su hijo que no supera los dos años de edad, a quienes con su trabajo puede mantenerlos sin ningún problema.

La mayoría de los venezolanos que está en Trinidad y Tobago, cuentan con trabajos comunes donde pueden percibir hasta 200 dólares estadounidenses  cada semana,  cantidad suficiente para adquirir los productos alimentarios y resolver otras necesidades.

“Yo compro a la semana 2 kilos de arroz, de espagueti, dos kilos de harina de trigo y una bosa de muslo de pollo y eso me dura una semana”.

Anderson, aseguran que con el dinero que percibe cada semana, puede obtener de una vez, toda la comida para los próximos seis días, y a la vez puede reunir para saldar el arriendo, que actualmente son (en su caso) 250 dólares estadounidenses.

Actualmente no hay suficiente oportunidades laborales, hay una cantidad indeterminada de venezolanos que no tiene ningún trabajo estable. Solo andan “matando tigritos” en cualquier parte y por pocos días.

“Antes sí era fácil conseguir trabajo, pero ahora todo es diferente”.

¿Cómo tratan los nacionales de Trinidad a los venezolanos?

Para Anderson, los trinitarios solo les brindan tratos laborales a los venezolanos, ya que son muy pocos los que conservan alguna amistad o relación amorosa con los ciudadanos provenientes de Venezuela.

“Aquí el trato que ellos te dan es en el trato laboral y el trato en el trabajo, algunas veces son estrictos, exigentes en lo que quieren que uno haga. Ese es el trato”, aclaró el joven de 22 años de edad.

¿Qué extraña más de Venezuela?

Compartir entre familia, salir de paseo o practicar algún deporte, es lo que más extraña Anderson. Él era un deportista cuando estaba en Tucupita, practicaba el futbol de salón, pero eso  quedó en el pasado.

“Aquí vivimos del trabajo a la casa y de la casa al trabajo. Extraño a mi familia y practicar deportes, por ejemplo yo jugaba futbol de salón”, dijo el joven Tovar.

 

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