I

La diputada adeca a la AN Larissa González, forma parte de una vieja tradición y de una nueva historia.

Pertenece al estado que desde siempre miró al Delta como su colonia política y obró en efecto, a ello contribuyó la presencia en Monagas del caudillo Alfaro Ucero y nuestra cercanía territorial como satélite económico del pujante estado oriental. Guara nos queda justo al lado y las tierras de Santa Clara son una quimera que no hemos logrado explotar.

Geográficamente es la antesala insalvable con el resto del país, lo que lo hace embajada natural y conexión lógica, con la patria grande que contribuyeran a forjar los hermanos Monagas, José Tadeo y José Gregorio, y el Libertador Simón Bolívar.

En una jugarreta del destino, una tucupitense, Yelitza Santaella, a instancias del más reciente de los caudillos orientales, Diosdado Cabello, pasa a gobernar Monagas y como quien paga una deuda histórica, son los deltanos quienes ganan terreno en su estado tutelar conquistando dos alcaldías: Uracoa y Caripe, con numerosos coterráneos en funciones de gobierno.

Mientras eso sucedía, Larissa conquistaba una diputación a la AN y contribuía a entreverar aun más los destinos de dos entidades, cuyo presente y futuro pasa por la política y la naturaleza económica de agroproductores, que los emparenta definitivamente.

Eso hace, que la parlamentaria adeca, en concordancia con la prevalencia Warao del estado que representa, opine contundentemente cuando de los pueblos originarios se trata.

II

1.- La diputada zuliana Yosmary González afirma que los indígenas no migran, son habitantes de fronteras, se mueven de un territorio a otro, ¿qué opinión le merece tal aseveración?

L.G.: No todos los pueblos indígenas son nómadas, hay comunidades asentadas históricamente, cuyas poblaciones han sido mermadas por la falta de atención a los pueblos originarios.

Los pueblos de la frontera no son los únicos afectados, la situación del pueblo Warao escenifica un verdadero éxodo, más de 4.000 indígenas se encuentran en Surinam, Guyana y Brasil.

En las ciudades de Boa Vista y Pacaraima, hay albergues con más de 2 mil de ellos.

Sin agua, energía eléctrica, escuelas, atención de salud, ni ningún tipo de oportunidad, los indígenas se han visto diezmados y ante el fantasma de la muerte se ven obligados a huir de sus comunidades y cruzar las fronteras.

Por tanto, la Diputada Yosmary González miente al respecto.

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