Uno de los mayores aportes del Comandante Hugo Chávez, a la formación política del pueblo venezolano, fue popularizar el estudio, conocimiento y defensa de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999). Nuestra Carta Magna en su Artículo 187 expresa las competencias de la Asamblea Nacional, siendo las fundamentales: Legislar, Ejercer funciones de control sobre el Gobierno y la Administración Pública Nacional y Promover la Participación Ciudadana. Conocer este artículo, es un antídoto revolucionario, para detener a aquellos y aquellas que desde la demagogia, y respondiendo a planes e intereses imperiales, ven el Parlamento como una plataforma política para torpedear y atentar contra la paz y estabilidad de la República.

En las Elecciones Parlamentarias de 2015 muchos compatriotas depositaron su confianza en los sectores de oposición, quienes tras una campaña comunicacional vana, aprovecharon las circunstancias generadas por la Guerra Económica, y capitalizaron el apoyo, lo que se tradujo en una mayoría electoral circunstancial en el Poder Legislativo.

Inmediatamente, al asumir sus funciones, traicionaron al pueblo, usando la plataforma del Poder Legislativo para impulsar la agenda antidemocrática y anticonstitucional, orientada desde Washington, con el objetivo de generar violencia y desestabilización, que sentara las bases para acabar con la Revolución Bolivariana.

Sin duda alguna, la primera acción que ejecutaron al asumir su período, constituyó una afrenta al pueblo, al sacar del Palacio Federal Legislativo los cuadros del Libertador Simón Bolivar y el Presidente Hugo Chávez. Expresión del odio y la ambición de poder que los mantuvo encerrados en el laberinto de la derrota durante un quinquenio.

Afortunadamente el pueblo revolucionario, junto al Presidente Nicolás Maduro, con profunda conciencia y valentía, desde el primer instante les hizo frente, y uno a uno fueron fracasando sus intentos golpistas. La conciencia, organización y movilización popular fueron el muro de contención a las pretensiones imperialistas.

Debemos reconocer que durante 5 años no tuvimos Asamblea Nacional, ya que la mayoría circunstancial no cumplió las funciones para la cual fue elegida, fue tan oscuro este periodo, que ni siquiera hacían el quórum reglamentario para sesionar, los diputados y diputadas de las oposiciones se desconectaron de sus electores, realmente nunca los escucharon, ni los atendieron. Nunca legislaron, además que durante estos años, por su soberbia, se mantuvieron en desacato. Un cuadro vergonzoso y putrefacto que denota la necesidad de hacer un cambio profundo en el Poder Legislativo.

El próximo 06 de diciembre de 2020 ejerceremos nuestro derecho a elegir a los Diputados y Diputadas para el periodo legislativo 2021-2026; donde quienes amamos a Venezuela tenemos el deber de apostar por un cambio, que le devuelva la dignidad y majestad al Poder Legislativo, eligiendo hombres y mujeres que estén dispuestos a trabajar por el pueblo y por la Patria. Hoy podemos decir con plena certeza que, el pueblo venezolano, una vez más, aprendió la lección, y frente a la traición responderemos con más revolución.

Heryck Rangel

08 de septiembre de 2020 

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