Un comercio en la calle Petión de Tucupita, el sábado 4 de julio. / Tanetanae.com.

Los usuarios esta vez no se han aglomerado en el centro de Tucupita, el lugar donde ocurre con frecuencia. El sábado las calles de Tucupita  aguardaron vacías, un síntoma de relajamiento, frente a los abarrotamientos de cuando aún persistían las restricciones contra los comerciantes.

Algunos comercios del centro de la localidad han puesto altavoces con música, para atraer usuarios, no obstante, «la cosa no regresó buena», dijo un tachirense, quien es vendedor de verduras y hortalizas en la calle Pativilca.

«Debe ser que como todavía no hay transporte y la gente sabe que desde el lunes comienza todo a aflojarse, están relajados», dijo con un tono muy andino.

«La esquina caliente» se vio vacía el sábado, si se compara con días previos a la liberación de las restricciones.

«Esta pandemia me jodió, mi papá está enfermo, y de verdad que si no estuviera yo, se hubiese muerto de hambre», dijo un barbero este sábado. El trabajador se refirió además a las más recientes medidas establecidas por la gobernadora Lizeta Hernández, quien lo vulneró, «como no tienes idea, pana».

El sábado las calles de Tucupita estuvieron vacías, así como sus comercios. El hecho de que estos permanecerán más tiempo abiertos, aparenta relajar más a los ciudadanos.

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